13 ene. 2013

LA LENTITUD DEL PASEO

                         La sonrisa y la filología

 

LA LENTITUD DEL PASEO

 

¿Cómo es posible tanto placer

en tan pequeño espacio?¿Qué clase de gruta de sílabas es ésa que alberga sabores y dulzura, codicias y gemidos, y el maravilloso discurso de los labios?

 

Bajo la cripta de tu cráneo,

la imperfección goza de su luz, exhala a un tiempo prodigios, tu edad y tu sexo femenino;

 

atrae ojos llenos de ansiedad

y otros labios que huyen de la soledad.

 

La nube transparente

y cálida de tu aliento es suficiente para hacer estallar una risa gemela, devolver el placer agonizante, de realzar la imagen en los secos días de Pentecostés, pero incluso

 

esa nube saliendo a lo ancho

de la posada de tus labios

 

puede llenar de humedad

a los olivos y al melancólico que yace debajo de ellos.

 

Un aire proveniente de otras cavernas

anuncia mediante jadeos la resolución: la cima se halla cerca y es mejor saborear con lentitud el paseo, detenerse examinando los postes de la parra, los guijarros,

 

las ramas (hay diferencia entre

una rama y una rama con grillo cantando), entretenerse adrede y eso

como si la pasión necesitara morir de éxtasis, incluso si la pasión está completamente sola.

 

                                                                                           Elisa R. Bach
                                                                                www.homeo-psycho.de

 

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