29 ago 2013

PRÓXIMA CENTAURI UNA ESTRELLA TRIPLE

                        DENTRO DE UNA ESTRELLA TRIPLE (Poema)

 

Bastó una única hoja

de una carta de amor escondida entre tus viejos libros de oraciones como la mecha que prende el paquete de dinamita. Tu corazón estalló. Risas y lágrimas cubrieron tu rostro.

 

De repente

cobraste ánimos y fuerza centrífuga. Tu pensamiento –te dijiste puede llenar el mundo. Sentiste cómo nace la carne informe, cómo el azar que se entremezcla con la esperanza de vida, espera.

 

Los astros sollozaron

contigo y la luz empezó a despedazar su boca lentamente, lo aparentemente discontinuo se grababa, también dejaba paquetes de sonidos y al pasar el horizonte excavó el cielo, enterró grises y amenazadoras nubes.

 

Los colores repetían dimensiones

que no eran pensadas por tu cerebro transparente, cristalizaban en el ámbito espectral de las estrellas, en sus centros candentes; y, también la cicatriz de tu vacuna que aquella vez en la antesala… se reabrió.

 

Aquella mujer que fuiste,

y renació mientras el mundo sea mundo, no dejará de dar saltitos

sobre uno y otro pie, para calentarse… Así saltará también tu libertad

entre los espacios de la triple estrella Próxima Centauri; y,

 

el Monasterio

no ha sido más que un diminuto rincón donde , entre envidias, celos y torturas, has acumulado pensamientos sin saber a quién atribuir la victoria, y mientras tanto sientes qué sola estás, separada por la cara muda de las puertas de las que escaparás llevando contigo una única hoja de una carta de amor.
 
                                                                   Johann R. Bach

28 ago 2013

Había sido su vida como una antorcha

EL ÚLTIMO ADIOS DE UNA MONJA

 

Había ecos de plegaria

y música de piano que recortaban su silencio, abreviaturas sordas de música en sus sienes y sus párpados temblaban todavía. En un claustro sonrosado con las piernas desnudas y manchadas del mismo color rosa que los arcos, las lágrimas abundaban como el frío.

 

Pensé en su corazón

lleno de tesoros, excepción en un mundo falto de latidos, en su vientre tatuado por espinos, en sus muslos pintados de azul claro.

 

En aquellos días viví entre su imagen,

su sexo borrado del tiempo y un jardín lleno de letras grises y gemidos como un humo de nombre solitario, su respirar con los ojos, cómo en su musitar rogaba un nuevo hogar distinto de aquel donde la cera y la ceniza son los ángeles.

 

Vi cómo su quietud se pronunciaba

descomponiendo el árbol de su ser, ablandando sus delicados miembros, cómo lo gris deshizo el vívido amarillo y cómo se iban perdiendo los aromas en el ascenso de un olor impuro, hipocrático.

 

Sus pétalos eran lívidas caricias,

su torso se transformaba en un tallo. Y en sus ojos la sombra del no ser miraba suplicando bajo las rojas grietas de su frente. En aquellos últimos minutos vi su presencia abrirse y deshacerse y sus ojos perderse entre las frutas funestas de pasados intocables. Como su única hermana recogí en las mías, sus manos de sierra y de coral.

 

Repartida en visiones

y en instantes, su estatura se quebró en infinitos fragmentos dispersados. Sus ojos como en un puente. Sus senos se abismaron con su voz y sus palabras fueron en aquel día de otoño como agua de una lluvia más oscura, más doliente. Solamente su vientre se elevaba bajo la red azul de las estrechas distorsiones del grito de la luz.

 

Sus labios se fueron ocultando

poco a poco en las hojas y en las raíces secas sus silencios traspasaban pálidas orquestas. Su cuello siempre fue una tétrica magnolia. Como innobles madreselvas las venas habían recubierto, hasta las orejas, su piel de adolescente en delirio.

 

Sus pies

habían sido, durante años y años, como dos piedras olvidadas, mientras que su nombre, fue como una cadena desprendiendo cada eslabón untado de sentido.

 

Había sido su vida como una antorcha

de oro y cera, como una catarata de momentos, como de mármoles un choque. Como carbón vegetal ya consumido, su luna se deshizo en otros cielos…, se borró como su sol.
                                                                      Johann R. Bach

EL MOMENTO DE LA DESPEDIDA FINAL

NEUROLOGIA Y ARTE (SILVESTRO LEGA)

 

Para nosotros los que trabajamos en Salud, siempre hay un momento crucial, que nos llega a lo más hondo de nuestra alma, a pesar de que muchos son personas que nunca antes habíamos visto y que llegan en busca de Salud.

 

Este momento crucial es el denominado "Lecho de Muerte". Es este instante donde parte de nuestra vida se va con el paciente, si mejora o se muere. Cualquier médico que haya tenido pacientes y alguno se le ha muerto saben a lo que me refiero.

 

A través del estudio tratamos minimizar esto. Pero como católica sé, que cuando llega la hora, llega, por más que estemos debajo de la cama. Por casualidad me topé con este pintor que expresa, de forma genial, sin tantas palabras, lo que es realmente un lecho de muerte.

 

                                                                            Mary García

Para leer el resto del ese maravilloso estudio entrad en su Blog clicando

 

http://cerebroefectivo13.blogspot.com/2013/08/neurologia-y-artesilvestro-lega.html

 

 

Soy un reptil. Le invito a comer

  • No soporta la mínima cantidad de vino  

              ZINCUM METALLICUM C200 

 

Estoy sentada en la terraza

del bar Don Antonio en la Akazienstrasse, frente a mi ordenador que además me sirve para ocultarme tras su pantalla de las encendidas miradas casi sonrientes que me lanza un muchacho desde la mesa contigua; su cabeza pelirroja destaca entre todas las de la terraza.

 

Delgado, blanco de piel,

de finos y rojos labios, aparenta tener unos 22 años. Sus vivos ojos oscuros, sin llegar a ser saltones, destacan su fuerte personalidad que ya, a pesar de su juventud, produce en mis entrañas ese cosquilleo tan agradable que se desplaza hacia arriba encendiendo mis mejillas. 

Escondo mi mirada tras la pantalla,

pongo orden en mis ideas, miro a mi alrededor, siento la frescura de la ligera brisa de esta prometedora mañana, me impregno del colorido de la calle. Necesito escribir, pensar, soñar…liberar esas ideas, que desde mi arqueo-cerebro tan sutilmente descrito por Laborit se agolpan apresuradamente dirigiéndose hacia mi corazón.

 

Al transformarse en palabras inteligibles

esas ideas, poco a poco me sosiego, siento como mis palpitaciones se estabilizan alcanzando la satisfacción porque el relato ya se desprende de mi ser, arranca espacio y tiempo, independizándose como cualquier ser vivo. 

 

Ayer subí  al Wrangler;

se puso al volante Esperanza que naturalmente graduó el asiento a su medida. Me llamó la atención la posición del respaldo cuya exagerada inclinación hacia atrás provocó en mí un verdadero alud de ideas. No era la primera vez que observaba esa posición en un conductor de auto, pero esta vez Esperanza me dio la clave.

 

Entre las cosas aparentemente exentas

de trascendencia que destacan en Esperanza se halla la aversión al alcohol en todas sus formas, vino, cerveza, aguardientes, etc. En efecto, Esperanza no soporta la mínima cantidad de alcohol, hecho que destaca por su fuerte deseo de café. Cuando ha ingerido una cantidad importante de café se muestra inquieta con deseo irresistible de mover los pies.

 

A decir verdad, quizá la ingesta de café

compense la lentitud de su muy eficaz pensamiento, calificado por todos sus amigos de profundidad caviladora o de cavilación profunda. Esperanza es de esas personas que repite las preguntas que se le hacen al objeto de dar tiempo a su bien dotada mente a fijar el contenido de las preguntas como si se grabaran en los clúster de un disco duro.

 

La sustancia que contiene el café,

aparte del alcaloide de la cafeína y que se fija en el cerebro provocando alteraciones neurológicas, es el zinc. Pero ¿estamos todos intoxicados de zinc por lo extendida que está la ingesta de café? Yo propongo una respuesta negativa:

 

hay mucha gente intoxicada de zinc

que no bebe café. La pregunta que me surge con insistencia es ¿en qué momento de la evolución de la vida el zinc impregnó todos los organismos vivos de la biosfera? ¡Qué complicado! 

 

Levanto la mirada

y mis ojos encuentran los suyos. Ahí está el muchacho pelirrojo observándome. Esta vez no le esquivo la mirada: se la devuelvo con toda la ternura del mundo.

 

¿Por efecto del zinc procedente del café

cargado que me estoy tomando? Le sonrío; él me devuelve la sonrisa. Además de guapo parece simpático. Continúo escribiendo, aunque ya se ha tomado la libertad de preguntarme si puede sentarse a mi lado. ¿Se está entregando? ¿Qué le ha seducido? Me encanta que sea osado. Mis mejillas vuelven a encenderse. 

 

Le pido disculpas por seguir escribiendo,

hace un ademán para levantarse pensando en que quizá molesta, le tomo la mano deteniendo su movimiento, le "obligo" con suavidad a seguir sentado junto a mí. Sigo escribiendo bajo su sorprendida mirada. Noto que se acomoda en su silla y se resigna a esperar a que yo haga o diga algo. Eso demuestra su empatía. Me gusta. 

 

En algún momento del desarrollo de la vida,

(continúo con mis ideas) las bacterias primitivas se podrían haberse impregnado del azufre mezclado con el metano en forma de ácido sulfuroso, dando origen a la intoxicación general de los seres vivos extendida por toda la biosfera.

 

Posteriormente debió haber

una segunda intoxicación de los seres vivos en la que el zinc jugara el papel dominante.

 

¿Dónde se encuentra el zinc

además de su presencia en el café originando ese aroma característico? En las pipas de calabaza (Kurbiskern) de gran utilidad para rebajar los altos índices de colesterol, azúcar e hipertensión; en los reptiles y en la tinta de los calamares.

 

¡Eh! ¡En los reptiles! Eso encaja.

Sonrío. Miro al muchacho que parece no comprender nada, pero que está dispuesto a esperar… ¿una palabra amable? ¿una sonrisa? Algo trascendente naturalmente a juzgar por su pelo rojo. Siente que ha saltado una chispa entre los dos. Le invito a tomar algo. 

 

Mi imaginación me propone una idea:

Los reptiles viven mayoritariamente en tierra firme aunque en su origen vivieran en el mar y tienen calor porque absorben las radiaciones solares directamente; su representante característico sería Lachesis, la optimista trigonocéfala serpiente del Brasil.

 

Que los calamares siempre tendrían frío

porque viven en el mar y su representante característico sería Sepia, la solitaria y triste cefalópoda. Ese sería el origen distinto de personas frioleras o calurosas. 

 

Se lo explico a mi compañero de terraza.

Su mirada se torna inquisitiva, duda de mi cordura, pero su empatía le obliga a hacer un esfuerzo por comprenderme; noto que me mira los labios: la sangre me sube otra vez al rostro,

 

noto calor en la cara

y en el hipogastrio y su hermosura me está embargando el corazón; deslizo mi mano sobre la suya como una serpiente pero sin agresividad, con ternura: soy un reptil. Le invito a comer.

 

Acepta (no me he sentido

tan viva desde que Niko me dejó). Voy a ir envolviendo su corazón sigilosamente mostrándole lo agradable que me parecen su conversación y su carácter empático, cualidades prometedoras en un hombre.

  

Luego pienso invitarle a mi apartamento

y fantaseo mirándole a los ojos que allí lo desnudaré; me desnudaré yo también, frotaré mi piel contra la suya con suavidad y sigilo viperino, con cuidado de no tocar prematuramente sus puntos calientes; mordiéndole los pezones, comiéndole la barriga le entregaré mi pasión mientras se deshace de placer.

 

Levanto los ojos, observo la belleza

y la simpatía de Akazienstrasse mientras abordamos los platos que nos pueden llevar a una relación profunda originada por la intoxicación de zinc…

 

La intoxicación del zinc también tiene su parte positiva…
 
                                      de la novela "La Chica de Kiefholzstrasse"
                                                                   Johann R. Bach

                                                                                              

SIETE TONOS MUSICALES (el número mágico del Cosmos)

LOS SIETE TONOS

DE LAS ESCALAS MUSICALES

EN LA CABEZA DE VERDI

 

MARY GARCIA NOS REDESCUBRE A GUISEPPE VERDI (pinchad aquí)

http://cerebroefectivo13.blogspot.com/2013/08/neurologia-y-artegiusseppe-verdi.html

 

Las arrugas verticales del entrecejo indican que fue un "hombre de acción" para el que la fatiga era un enemigo a vencer por medio de una voluntad férrea.

 

El ojo derecho ligeramente estrábico nos dibuja una personalidad extremadamente sensible que juntamente con el color claro de sus ojos y la finura de rasgos como el de su recta nariz marca la seriedad de su carácter.

 

Felicitaciones Mary Garcia.

27 ago 2013

Lo aleatorio y la tela de arañas de Google nos hicieron coincidir

CADA SILENCIO ESPERA UN OLVIDO

 

Nada se oculta: tras el silencio,

silencio, nada hay en el abandono de un compañero de viaje tras la despedida obligada para seguir por caminos distintos.

 

A nadie engaña el aroma de una rosa,

junto a un río, en una fría mañana. Recogida, salvo su tristeza nada esconden sus rojos pétalos esperando un poco de calor.

 

Tras el silencio nada le llega a la crisálida

con oídos llenos aún de cera o sólo lo que no se formula. Con fórmulas de ritmo y versos endecasílabos defiende su intimidad y oculta su rostro.

 

Lo aleatorio y la tela de arañas de Google 

nos hicieron coincidir, sentimos la brisa removiendo las hojas de los árboles. Aunque quizá no fueron árboles sino quimeras fruto de la traición de nuestros sueños.

 

Despiertos, jadeantes,

sólo la amargura del silencio nos permitió continuar, alzar la vista en el ya corto peregrinar.

 

Sin embargo…

cada silencio es distinto. Como cada olvido.

 

                                                                                   Johann R. Bach

¿Quebradiza... tu piel? ¿Punzada... doblemente la herida?

  COMO TITANIO ADHERIDO

 

Como titanio adherido al hueso

ves tus propias manos que ya no pueden calentar ni el bolígrafo. La tristeza gana terreno a tu soledad.

 

Suspiras al mirar las semilla de caléndulas

–que ya no plantarás- sobre el papel de periódico en el que estaban envueltas. Te hubiera bastado con que te necesitaran para germinar.

 

¿Por qué crees que Calíope,

musa de carne y verso, torció bajo la cruz los ojos abandonando tu memoria portadora de albaricoques?

 

¿Por qué ocultando su rostro

no quiso bajar hasta la arena de tu playa, hasta tu copa?

 

Un adjetivo buscas inútilmente,

efecto de un calor cuya ausencia produce el mayor frío.

 

¿Quebradiza… tu piel?

¿Punzada… doblemente la herida?

 

Cometiste el error de siempre:

el sí en los intersticios del no, el ignorar que el no puede estallar entre las junturas del sí.

 

Sólo el silencio puede atenuar el dolor

mientras no vuelvan a germinar las caléndulas y rían extendidas al sol, una vez hayan pasado los nubarrones.

 

                                                                                           Johann R. Bach

TU TRISTEZA ES ANTERIOR A TODO ESTO

        LA  MEMORIA  ANGELICAL 

Me parece verte

paseando por tu habitación llena de libros y posters pegados a la pared frente a tu ordenador. Sobre la tela de saco, junto a la cama dos cuadros con motivos de caza parecen vigilar tus sueños.

 

Sobre la mesa

creo leer los títulos de tus libros preferidos: Antología poética de Rilke, "Anillos abelianos conmutativos" de Lang, "El universo tetradimensional" de Minkowski de A.A. Sazánov, "Arte Europeo en la Edad del hierro", "Choses vues" de Victor Hugo y "Las Puertas del Monasterio" de Sylvia M. Folch.

 

Las fotos antiguas

de Gary Cooper y Humphrey Bogart están como siempre en sus carpetas como tantas otras cosas y escritos que guardas (versos, ideas, citas,) recortados de revistas y periódicos.

 

Si tuvieras que marcharte

esta tarde (son las seis de la mañana) de finales de octubre de 2.012 y lo supieras de antemano no te conmovería mucho, ni siquiera a causa del poema "El Monólogo de Palmira" de la novela "Las Puertas del Monasterio" que está en la imprenta.

 

En rigor no creo

que de la "otra vida" se pueda volver y que la rueda de la historia pueda moverse hacia atrás, por ejemplo, desembarcar en una playa cerca de Troya. Y sin embargo ¡lo has soñado tantas veces!

 

Tu cuerpo realmente

cada día es más difícil de mover. Día a día va perdiendo elasticidad y tus viajes ya se han vuelto escasos, como si el cuerpo estorbase y la quietud de la noche se fuera apoderándose de él.

 

¡Ah, cómo desearías ese último viaje!

Cómo te gusta creer que tu alma es algo en sí que se puede alejar e ir hacia los bosques de estrellas donde la inversión del Círculo polar Ártico es una autopista llena de luces y música de Arvo Pärt.

 

Una Vía por la que te lanzarías

de nuevo a la tierra de los hombres, después de atravesar el semiplano de Moebius, porque en el otro lado de las Puertas del Monasterio no has sabido o no has podido trascender la condición humana

 

y el amor ha sido tu elemento,

aunque la mayoría de las veces haya sido un amor hecho de nada, para la nada y donde nunca.

 

Me parece oír esa música

-spiegel im spiegel- que salta de tus auriculares rozándote las sienes y no deja de ayudarte cuando estás triste, que es casi siempre.

 

Tu tristeza proviene

de que te acuerdas demasiado de Roma y de tus campañas contra los persas y la sangrante batalla de Las Termópilas y de que recuerdas también el brillo de tus mallas doradas de los tiempos románicos

 

y proviene de que nunca

pudiste encontrar el cuerpo del soldado desconocido, pero pensándolo bien,

 

tu tristeza es anterior

a todo esto, pues cuando eras en Egipto Isis ya eras conocida como la Diosa Triste.

 

Y es que los ángeles,

en ti, siempre están a punto de rasgar el velo del cuerpo y los que no se rebelaron y lucharon contra Lucifer más tarde cedieron a las hijas de los hombres.

 

Se emborracharon

en demasía de orgullo y abundante vino mezclado con sulfitos.

 

                                                                                        Johann R. Bach

 

Quiero ser como tú, secreta partícula

              FRACTAL

 

El sentido intuitivo me dice

que tienes forma -bien sea sumamente irregular, bien sumamente fragmentada-, que sigue siendo la misma para cualquier escala a la que se realice el examen.

 

La indeterminación hace

que sienta mi futuro abierto como mi presente; que soy parte de ti bello fractal,

 

Me muevo. Cambio. Vivo.

 

Quiero estar aquí y ahí;

amar mientras me abandonan dentro y fuera del espejo. Quiero morir y crearme en el dolor. Quiero ir tan lejos que el pasado y el futuro sean míos.

 

Ser música y cuerpo es mi deseo.

Quiero copular para sentir que alguien me tiene por vivo y sueña con mi existencia.

 

Quiero ser versátil, alegre, lunático,

constar en los Libros del Registro Civil mientras me empadrono el primero en el Planeta Rojo.

 

Quiero ser misterioso e inaprehensible,

imprevisible y siempre amoroso. Quiero vivir en todos los universos y bifurcarme en todos los caminos.

 

Quiero ser como tú, secreta partícula.

 

Deseo recorrer tus poros

no a la manera ausente del forense sino con el oficio de cartógrafo: dibujando tus valles, arboledas, las piedras del camino, su musgo y los poros del musgo con sus valles.

 

Nunca terminarás.

Ni yo de atesorar tu geografía: cada vez más en ti, cada paso más lejos de alcanzarte. Lejos de buscar certezas prefiero amarte.    

 

                                                                                            Johann R. Bach

Dejaste por un momento de escribir. Tu cabeza necesitaba aire fresco

 BENDITO CORNEZUELO DE CENTENO

   

Aburrida, saliste al balcón.

Dejaste por un momento de escribir y te distraías viendo pasar a la gente por la calle con cierta premura. Tu cabeza necesitaba aire fresco.

 

El aire húmedo barría

Las plantas de todos los balcones; el piso adoquinado de la plaza presentaba un brillo presuntamente resbaladizo.

 

De una fina lluvia que no origina charcos

surgió de pronto una figura que se movía lentamente buscando algo de cobijo al pasar bajo los cuerpos salientes de los balcones:

 

era un viejo agotado, encorvado,

vencido por los excesos y los años el que avanzaba con pie lento y se detenía cada nueve o diez pasos.

 

Al parecer los calambres hacían mella,

intermitentemente, en la escasa musculatura de sus gemelos. El frío era, sorprendentemente, su aliado: en pocos segundos el dolor desaparecía y se animaba a seguir caminando.

 

La arteritis invalidante

propia de una mala circulación venosa le llevaba a la auténtica claudicación.

 

Sin embargo, cuando entró en su casa

para esconder allí su ancianidad y su miseria, quizá tomase su dosis de Cornezuelo de centeno y probablemente pensase en todo lo que aún comparte con él la juventud.

 

Algunos jóvenes del barrio

acostumbrados a su presencia y por un vago sentimiento de humanidad se apiadan de él y recitan de vez en cuando sus versos.

 

Las imágenes por él creadas

ahora encienden sus ojos. Sus sanos y voluptuosos espíritus, sus cuerpos hermosos y firmes aún se conmueven con la expresión que él diera a la belleza con alucinaciones o sin ellas.

   

Al igual que El Bosco quizá sufra

padecimientos parecidos a la llamada "fiebre de San Antonio" (ergotismo) o "fuego del infierno".

 

Es posible que sufra alucinaciones

eróticas parecidas a las de las Brujas de Salem impelidas a un aumento sin límites de su libido causado

 

por comer pan de centeno

elaborado a partir del cereal contaminado con el LSD natural (el ácido lisérgico del hongo llamado cornezuelo del centeno).

 

En verano –suele explicar el viejo vecino-

busco en el Camino de Santiago retrasar el endurecimiento de mis vasos sanguíneos:

 

el ergotismo gangrenoso cede

al caminar temprano y con la ingesta del pan amasado en el antiguo convento de San Antón en Castrojeriz, (un edificio que llevaba cerrado 100 años, convertido en un albergue de peregrinos).

 

Hacía frío en el balcón

y detuviste tus pensamientos. La fina lluvia sobre tu rostro te había devuelto a la cordura después de haber visto durante un instante tan sólo, tus sueños, tus recuerdos, la rediviva imagen del placer.

 

Sin duda tú también necesitabas

una dosis de Secale cornutum 

 

                                                                                Johann R. Bach

 

 

26 ago 2013

UNA ACURADA OBSERVACIÓN DE MARY GARCIA (eminente neuróloga)

 
Clicad en este link y tendréis una demostración de cómo un neurólogo experto puede simplemente con una exploración ocular determinar un diagnóstico de una enfermedad "compleja".
 
Aquí tenemos que felicitar a Mary García por sus dotes clínicas.
 
Si clicais sobre la foto podréis observar mejor sobre la imagen ampliada. Así se puede ver que la miastenia sobre el ojo derecho es más pronunciada.
 
                                                                                       Johann R. Bach