8 oct 2014

Han pasado muchos años y casi me había olvidado de la primera vez que vi unos ojos como los tuyos mi amor.

MARTA, LA DE LOS OJOS BONITOS

Te observo mi amor
mientras te peinas y veo que tu rostro sigue siendo hermoso.

Han pasado muchos años
y casi me había olvidado de la primera vez que vi unos ojos como los tuyos mi amor.

Fue en Palma de Mallorca.
Era un rostro como el tuyo cumbre de la belleza. Mirando sus ojos todas las penalidades de este mundo podían hacerse soportables.

Los destellos feroces en el placer
que salían de aquellas pupilas eran capaces de cautivar por sí solos. En la soledad de mi apartamento escribí:

Me abrasa el esplendor de ese rostro
que hoy la vida ha puesto en mi camino,
me abrasa su grata insolencia
y sus dos zafiros demasiado peligrosos
para ser contemplados.

¡Me he sentido tan arrebatado!
¡Oh, hermoso rostro!
De ahora en adelante borro de mi espíritu
a otras mujeres distintas exentas
de ese fulgor envolvente de amor.

Estoy cansado de esas bellezas de celuloide;
Ya no me hará falta ir al cine
para estimular mi imaginación.
He terminado con ellas;
cuanto más las miraba peor me sentía.

En tu frente –como en aquel rostro-
habita el amor, una frente donde el amor juega. Esa frente despejada, que se parece al cielo, a una región hermosísima de cielo:

nívea y suave como el alabastro;
dos mejillas de un rojo bermellón, en las que el amor se aloja. Unos labios de coral,

un santuario de besos,
donde mil flores de cuatro pétalos se muestran, y otros mil besos aguardan

el más dulce lugar
de todos los lugares, dulce flor olorosa, donde miel se puede libar miel.

Melíferas abejas,
¿a qué ir ahora tras el tomillo y los tilos? Venid todas a los labios de mi amada: ella exhala rosas.

Entretanto te observo mi amor
mientras te peinas y veo que tu rostro sigue siendo hermoso. Marta me gustan tus ojos.

                                                                            Johann R. Bach

7 oct 2014

La suave piel del mar se abrió como una boca engullendo nuestros cuerpos desnudos;

INCESTO

 

Hacia el sol tiende el esfuerzo del vegetal.

Es lo que en la escuela se definía como geotropismo negativo de la parte aérea de las plantas (ahora se le denomina heliotropismo) mientras que

 

el geotropismo positivo

se refería a la dirección en la que trabajan las raíces;

 

el combate persiste

y el calor aumenta la fuerza de la savia;

 

la reverberación de las buganvillas

se volvía cegadora en aquella tarde;

 

capas de aire superpuestas,

de igual densidad, se removían al vaivén de la mecedora en la que descansaba Eolo.

 

Os juro que,

aunque mi garganta pedía calladamente beber cerveza, no había bebido ni una gota de alcohol;

 

aquellas flores fucsia

horadaban mis pupilas con su brillo brutal; fue casi un accidente.

 

Después de varios años

veo de nuevo ahora las circunstancias exactas.

 

Nos habíamos detenido

frente a la solitaria playa de Canet, nuestros pies descalzos acusaban el calor de la ardiente arena.

 

La suave piel del mar

se abrió como una boca engullendo nuestros cuerpos desnudos;

 

saliendo del agua

la reverberación se volvió cegadora; al otro lado de la carretera sólo las flores rojas del nopal vigilaban la moto y parecían olvidarse de nosotros;

 

Mi hermana y yo marchábamos

sobre una alfombra nupcial.

 

                                                           Johann R. Bach

6 oct 2014

Qué pena que tú, Johann, seas un hombre tan, tan viejo,

  MARTA Y JOHANN VIEJOS AMIGOS


Tu amiga Marta Guillamon
es una excelente critica, la clase más rara de mujer. Es el azote de esos críticos tipo foca amaestrada que, incluso los mejores, me aburren por lo menos las mañanas.

Cuando en una ocasión le oí decir:
"dale a alguien un nombre prestigioso y ya está a medio camino de ser un imbécil" me dije a mí misma: "Esa mujer sabe lo que dice".

No sugiero que Marta no tenga prestigio,
pero toda su vida ha quedado prendida con pinzas de tender la ropa, y como en un limbo marítimo se ha quedado en esa feliz etapa en que la voz de una mujer es más importante que su nombre.

Nadie podría escribir
mejores introducciones que Marta. Casi todos los críticos sueñan con en hacer una buena aparición ante su público admirador. Marta Guillamon se ocupa de los libros que ha de editar y al diablo con todo lo demás.

No se expresó mal
sobre la dramaturgia en el poema que tú escribiste el otro día "Marta Guillamon ya no va al teatro". Por supuesto en  muchos aspectos de sus monólogos tiene razón, como casi siempre.

Es más difícil escribir teatro,
es un trabajo más duro, no tengo dudas de ello, aunque yo nunca lo he intentado siquiera.

El guión de una obra de teatro
puede exigir un uso más exhaustivo del talento, una tarea mejor hecha de detalles, un mejor oído para el habla de cierta clase de gente, pero en general, es mucho más superficial.

Toma Johann, cualquier obra teatral buena,
pero no grande, y ponla en forma de ficción y te quedará algo muy liviano…

Qué pena que tú, Johann,
seas un hombre tan, tan viejo, de setenta y siete años. Qué pena que muchas mujeres como yo sientan simpatía por ti. Es una mala época.

Sí sí, ya sé que tú dices que no eres viejo,
que sólo estás un poco gastado, pero si por lo menos fueras un hombre de mediana edad.

Los jóvenes te ven viejo e insípido,
los viejos saben que no eres viejo, que sólo tu piel está quemada y tus ojos brillan como púlsares en la noche, te tienen envidia, quisieran ver en ti a un gordo fatuo codicioso,

quisieran veros convertidos
a ti y a tu amiga Marta en una presa de banqueros y cobradores de impuestos y sin embargo ahí estáis tan frescos, escribiendo poemas y diciendo lo que os viene en gana sobre la pintura, la música o el teatro.

                                                                                   Johann R. Bach

COMENTARIO DE PATRICIA (Pontevedra)

Quién osa decir que eres un viejo? ....
Ese que no conoce lo que tu haces y eres capaz de hacer. Le das mil vueltas a cualquiera de los de mediana edad, y más jovenes . No puedo opinar de Marta porque no la conozco pero es simpática y con encanto.
Pero tú Johann eres sabio , bello y no viejo. Con un alma que me envolvería incluso a mí.

Capaz de amar, crear, ayudar, y recorrer mundo sin quejarte. ¿Y quieres más? Te sobra tiempo para crear prosa, y te falta tiempo para crear lo increíble. Tienes sed de saber y todo es poco. Tienes hambre por abarcar lo máximo que puedas de la vida, incluso sacas tiempo para la muerte....

¿Quién osa decir que eres un viejo ? Ese no te conoce lo suficiente, y debería conocerte para saber si él o la que lo expresa no se verá más viejo a tu lado. 


COMENTARIO DE PILAR DEHESA (México)

Vaya nuestro exterior nuestra cobertura se va gastando y los años no pasan en vano; el interior se va enriqueciendo, va madurando, somos inteligentes o sabios pero siempre vamos a mejor. Una vieja e insípida persona pasa sus años sin aprender, sin conocer, sin enseñar... tu mi querido amigo eres una bella persona por dentro y por fuera te mando ¡¡mil un besos!!

COMENTARIO DE ANA (Buenos Aires)

Gracias mi bello mago por poner paz a mi desasosiego... 

COMENTARIO DE BÁRBARA (Ribadeo)

Al otro lado del tiempo me aguarda tu mirada 
que la distancia no se digna en mostrar.
Al otro lado del tiempo espero y aguardo 
lo que me puedas decir de tu hermoso mar.

COMENTARIO DE LA PROFE DE MATES (A Coruña)

Creo que tus poemas están produciendo en muchas lectoras, entre las que me incluyo, un cambio positivo en sus vidas. Accedemos a unos universos nunca antes imaginados. Mágicos. Considero que tu labor es importante.

5 oct 2014

como dirían los romanos NEC SPE NEC METUS (sin esperanza ni miedo).

  UN ENCENDIDO EGOISTA

 

Un socio de Marta Guillamon

me llamó "encendido egoísta". Ella, conociéndome a fondo, me miró divertida y nos invitó a tomar un café para que pudiera responder con cierta tranquilidad a esa afirmación.

 

Mientras aquel estadounidense batía

endemoniadamente deprisa su café me dio tiempo a reflexionar mi respuesta.

 

Mire Mr. Smith –comencé mi exposición-, 

durante mucho tiempo me consideré un hombre más bien modesto, pero estoy empezando a creer que Vd. tiene razón, pues

 

todos los escritores parten

de unas premisas egoístas

 

ya que para escribir deben acudir

a su propio corazón y alma y en consecuencia se vuelven introspectivos. Pienso que últimamente he empeorado, porque he recibido demasiados elogios, porque llevo una vida solitaria y porque a partir de ahora,

 

como dirían los romanos

NEC SPE NEC METUS

(sin esperanza ni miedo).

 

De todas formas

déjeme decirle Mr. Smith que para ampliar mi cultura egoísta y apagar mis encendimientos, pienso viajar a "Los Estados Humedecidos de América para be(ver) Chicago".

                                                                              

      Johann R. Bach

 

4 oct 2014

“Cómo se ve que tú eres letrista de canciones” sólo un modesto letrista.

JIM CROW,

BLUES PARA POBRES ALGODONEROS

 

Llegaste tú; sí sí, tú Jim Crow1, a este rincón

del barrio sacudida por el manoseo de las habladurías y la dureza de la vida en los campos del mundo algodonero.

 

Hasta este cochambroso barrio de New Orleans

llegaste ocultando tu tristeza (bis)

 

Las palmas bajo la nuca

y el pelo desparramado agreste como barba de perro komondor mirándolo todo con simpleza y admiración.

 

"Cómo se ve

que tú eres letrista de canciones" sólo un modesto letrista.

 

le decías

a tu amigo protector a media voz en la tiniebla de un cuarto con olor a ginebra y flores de plástico de todos los colores.

 

En las paredes, vigilando alegres,

no podían faltar claro está carteles de Lee Conley, Benny Carter, Duke Ellintong, Dizzy, Lionel Hampton, los clásicos del jazz y los otros, los Mozart y los Beethoven de siempre.

 

En fin todo eso

que a uno, aún no habiendo aprendido a sentir, sí le parece lo único verdaderamente pulcro, adecuado,

 

lo único verdaderamente pulcro, adecuado,

para evadir la brutalidad de los sucesos. (bis)

 

Tu amigo parecía estar lejos,

triste, tratando de animar falazmente la cansada sangre en las venas y tú, una "Jim Crow", ancha casi tapando la cama

 

funcionando soberbiamente

con lo que se podría llamar tu belleza o sea "tu verdad" una cosa hecha de calor-destreza-y-fuerza de voluntad

 

un desbordamiento

como una yegua con sus patas traseras bien abiertas que se vuelven plateadas y empiezan a brillar

 

en un tintineo de luces inestable

colándose por una rendija de luz en la persiana que sube por sus piernas e impone a su cuerpo una lividez de avena…

 

y, todo,

todo perdiendo la certeza y la eternidad como si la luz estuviera de veras inventando una forma nueva.

 

En fin todo eso

que a uno, aún no habiendo aprendido a sentir, sí le parece lo único verdaderamente pulcro, adecuado,

 

lo único verdaderamente pulcro, adecuado,

para evadir la brutalidad de los sucesos. (bis)

 

                                                                                 Johann R. Bach

 

1)      "Jim Crow" Sinónimo racista de persona pobre

Esta noche de Ciudad Gótica, de ciudad llena de escondites oscuros, cuando la Luna creciente ofrezca su regazo, encontraremos el sentido de lo vivo, esa alegría inmensa…

CARIÑOSO MURCIÉLAGO

Mi vida sedienta siempre tras de ti
con energía selecta de tu gloria y tú vivir, prendida de tu entusiasmo aquél que llama a la seducción.

Esta noche de Ciudad Gótica,
de ciudad llena de escondites oscuros, cuando la Luna creciente ofrezca su regazo, encontraremos el sentido de lo vivo, esa alegría inmensa…

Esa alegría deseada, perseguida,
cuando el palpitar encuentra, a través de la pantalla de su radar, la distancia corta, nuestras almas entrelazarán sus manos de uñas cortas de oro y plata hallando la frescura del ser.

 ¡Oh, cariñoso murciélago mío!

Cuando cuelgues el vuelo de tus alas
en el perchero del viejo árbol de la vida ofrecerás tu susurro armonioso al sentir la presencia del aroma familiar de la corteza de los hombros desgastados.

Al sentir que la distancia se acorta,
lentamente, de la misma forma que sube la marea, reconocerás el premio al que las almas se entregan con el amor de la ingenuidad.

                                                Johann R. Bach

Era su aroma parecido al de un perfume caro.

NITRITO DE AMILO. EL GAS MISTERIOSO

 

Yo, Mestrio Plutarco de Queronea

que nada más nacer perdí mi libertad fui historiador, biógrafo y ensayista de lo que hoy llamáis Grecia.

 

Nací en la región helénica de Beocia,

durante el gobierno del emperador romano Claudio. Ante la dureza de los caprichos de los emperadores anteriores a él tuve que huir de sus iras en diversas ocasiones y realicé muchos viajes por el Mare Nostrum, incluyendo uno a Egipto y otros dos Roma.

 

Gracias a la capacidad económica

de mis padres, yo, Plutarco estudié filosofía, retórica y matemáticas en la Academia de Atenas. Durante tres años, del 65 al 67 tuve la inmensa suerte de que entre mis maestros se hallara Amonio.

 

Si mi vida fue en parte agradable

se debió a que mis amigos SoscioSenecio y Fundano, ambos importantes senadores a los cuales deslumbré con mis experimentos sobre las vacas y mis observaciones sobre la luna.

 

La mayor parte de mi vida

la pasé en Queronea, donde fuí iniciado en los misterios del dios griego Apolo. Fui el responsable de interpretar los augurios de las pitonisas del Oráculo de Delfos.

 

Mi cargo de Sacerdote Mayor

me procuró muchísimos amigos que me libraron de todas las purgas políticas de mi tiempo y llevé una vida social y cívica muy activa produciendo una gran cantidad de escritos muchos de los cuales, después de dos mil años aún conservan su actualidad.

 

Aún fueron mayores los descubrimientos

que me llevé a la tumba, pues aprendí de mis maestros a guardar algunos secretos que las generaciones futuras han de descubrir por sí mismos.

 

No todos los contenidos científicos

o sobre el amor deben entregarse a los jóvenes pupilos completamente masticados. El descubrimiento es la base de la pasión.

 

Ya lo habéis visto:

escribí que a las vacas no se les debía de dar las vísceras de los deshechos de otros animales porque se volvían locas y nadie hizo caso de esa recomendación.

 

Dos mil años después

aún se están pagando las consecuencias de ese hábito comercial.

 

En cambio veo con sumo placer

que los nombres de Amonio, Selenio, Emilio (Amylium), etc. son causa de apasionamiento entre los científicos que buscan entre los aromas de esos elementos los filtros de la potencia masculina y la fertilidad femenina.

 

Sí sí. Todo eso también lo descubrí yo

en el Templo de Apolo en Delfos. Allí a prendí a diluir en agua aquel maravilloso gas que se desprendía de las entrañas de la tierra.

 

Era su aroma

parecido al de un perfume caro. Aspirarlo provocaba los más fuertes orgasmos. Logré envasarlo en frascos de porcelana sellados y dispuse una buena colección de ellos en el lugar donde debían enterrarme.

 

Es así que he podido disfrutar del amor

durante los últimos dos mil años sin salir siquiera de mi tumba que, afortunadamente, aún nadie ha encontrado.


                                       Johann R. Bach

Arrodillado entre tus piernas

                    EROS

 

Arrodillado

entre tus piernas

como el centauro Quirón

 

mis ojos descendían

como un imán al centro

más ardiente de tu cuerpo.

 

   Johann R. Bach

 

3 oct 2014

Así estuve sometido a la tiranía de la rima, el ritmo, la métrica y la estructura de los poemas.

  ¿ARTE EN MIS ESCRITOS?

El fin de un destino (rico o pobre)
se halla en sí mismo; recorre caminos ocultos que el mundo desconoce; están llenos de flores o espinas.
                                                                Marta Guillamon

¿Qué es lo que al principio,
hizo mi producción difícil y la convirtió en tardía?¿Sería acaso una óptica que no se adecuaba a mis dones en caso de tenerlos?¿Una suerte de conflicto entre el corazón y la cabeza? Aún no he conseguido averiguarlo.

En mis inicios
yo tendía siempre a la perfección y, creámoslo o no, la perfección en la forma. Así estuve sometido a la tiranía de la rima, el ritmo, la métrica y la estructura de los poemas. Sólo rechacé desde el comienzo los sonetos que me parecieron una absurda e inútil búsqueda del "jaque mate" en catorce versos.

Pero permitidme deciros
que ahora ninguna forma (entiendo por ello una forma percibida objetivamente) de ordenar las sílabas podría encontrarse en mis escritos. Ni siquiera la temática domina mi espíritu.

Nunca me agradó hablar de mí mismo
y por ello los escritos de mis inicios eran puro ejercicio y raramente se publicaron.

Pero hoy os digo,
con total madurez y conciencia, e insisto en ello, que todo mi arte está limitado a los únicos recursos destinados a una mayor comprensión de la palabra escrita, ese agente de inspiración profunda que actúa directamente sobre el espíritu.

El arte sugerente de un escrito –creo-
no puede proporcionar nada sin recurrir a los juegos misteriosos del doble sentido y la síntesis, el requiebro, el hipérbaton, la metáfora y la palabra profunda.

"El quijote" es una obra maestra legible
por cualquiera que se lo proponga y, sin embargo, no me atrevo a decir lo mismo de "La Divina Comedia" escrita en versos endecasílabos formando una estructura perfecta de tercetos encadenados.

De todas formas, la naturaleza es
la que nos indica que obedezcamos a los dones que nos ha dado. Los míos me han inducido al sueño, he sufrido los tormentos de la imaginación y las sorpresas que ésta me daba, bolígrafo en mano.

Busco que mis escritos inspiren
y no se definan. Busco que no determinen nada. Busco que el lector se sitúe como en un pequeño concierto en el mundo ambiguo de lo indeterminado.

Busco en ellos una suerte de metáfora,
lejos de cualquier arte geométrico. Con ellos pretendo que se descubra una lógica imaginativa. Hasta qué punto lo consigo es una cuestión que ya no me pertenece.

                                                              Johann R. Bach

COMENTARIO DE BÁRBARA

Yo diría que veo belleza oculta en tus escritos. Un amor sin medida que dulcifíca las líneas incluso más rudas.

Pones pasión en tus dedos y ríos de tinta para deletrearlos.

Buscas temas que en primera persona nos los describes de manera que cada uno lo interpretamos según nuestro estado de ánimo, como propios y únicos.

Un escritor, en mi opinión, es aquel que con su belleza de escritos logra llegar al corazón de las personas , ya sea para que se alegren, como para que se enfaden. 

Y tú eres un GRAN ESCRITOR y tus adeptos lo saben, por eso se ven protagonistas de tus prosas y se sumergen entre sus bellas líneas.

Leerte me ha cambiado mi mundo y encontrarme a mi misma. >_<

2 oct 2014

la luz de la lámpara lanza con su vaho un chirrido apenas como una luciérnaga.

ARENYS DE MAR (III)

 

Escucha,

allí donde estés mi amor, cómo el paso de la noche marítima expira

 

en el sosiego inmenso,

bajo ese cielo constelado parecido a un antiguo papel de calcar azul oscuro;

 

En la mesa improvisada

con una tabla sobre mis rodillas la luz de la lámpara lanza con su vaho un chirrido apenas como una luciérnaga.

 

Resplandecen coloreados

en la balda los libros; pilares de los puentes para el viaje al país de las maravillas.

 

                                                              Johann R. Bach

La luz de la luna enrosca su madeja de iridio-platino

ARENYS DE MAR (II)

 

En la húmeda veranda me recuesto

y sueño mientras miro hacia la noche;

 

La luz de la luna enrosca

su madeja de iridio-platino en el iluminado campanario de la torre.

 

Aunque se ven pocos mundos lejanos

desde la pequeña terraza contigua al Mercado Municipal

 

la luz de los astros errantes

colmaría toda una oscura vida.

 

                                                           Johann R. Bach

Las verdes chumberas, y sus ojos rojos, colgadas de las rocas duermen ya,

ARENYS DE MAR (I)

 

Escucha allí donde estés mi amor

el paso de la noche misteriosa de Sinera

 

Las verdes chumberas,

y sus ojos rojos, colgadas de las rocas duermen ya,

 

sólo vela mi corazón;

la tarde comienza ya a octubrear en el puerto con su roja vela.

 

¡Qué atardecer tan soñador!

Ahora la noche cruza despacio la tierra;

 

la luna, blanco lirio en su mano florece.

                                                                                                                                                      Johann R. Bach

26 sept 2014

Caminamos en paz, mi sombra y yo.

LA ÚLTIMA NOCHE DEL VERANO

 

La noche es fresca

bajo los plátanos de la riera en Arenys de Mar.

 

Caminamos en paz, mi sombra y yo.

 

La luz en las ventanas

a estas horas de la noche nos responde.

 

                                                                    Johann R. Bach

Pronto os requerirá mi mano, mi mano, pequeño monstruo intenso.

A LOS MÍOS

 

Los diablos han vuelto, amigos.

Ahora mismo acaban de penetrar en esta vida de nuestro tercer milenio; más la palabra que revoca,

 

bajo la palabra que despliega,

ha vuelto a aparecer

 

-también ella-

para conjuntamente hacernos sufrir.

 

Con la ley en la mano

todos nuestros sacos de huesos irían a parar a la cárcel: sólo los alemanes se empeñan una y otra vez en convertir cada calle en una galería de celdas de una descomunal prisión.

 

A los míos

 

Por mi parte

sólo puedo deciros que, en mi espacio, donde el sol vuela bajo, tan bajo como las gaviotas, la noche los apaga mientras amo.

 

Como almendra dentro de su huerto

respiro la brisa del mar y siento como apacigua el fuego que brota de mi piel como el hielo al caos.  

 

Alcanzo con la vista

todos los muros del jardín y puedo observar el dulce pasear de las lagartijas entre los rojos ladrillos.

 

¿Mas qué vale el deseo

sin vuestro enjambre y celo?

 

Se apaga el ranúnculo bulboso

sin el color del prado.

 

Deciros lo obvio: que aquí,

en esta pequeña península del Cap de Creus, rodeada de olivos, vides y granados, resiste la tranquilidad, lo sabe el mundo entero.

 

Verano, mar,

espacios, amantes escondidos, todo un menú donde los gorriones entrenan sus vuelos y repiten unos a otros: "libre, libre, libre, libre, …"

 

Pronto os requerirá mi mano,

mi mano, pequeño monstruo intenso. Pero a excepción de vosotros ¡lectores! ¿qué belleza… qué otra belleza?

 

                                                               Johann R. Bach

25 sept 2014

Sí, sí. Me gustaría poder maravillarte los insomnios con el paciente crepúsculo de la edad, despertar fuera del cuerpo,

PROPUESTA DE AMOR

 

Tus ojos me interrogan

cada noche y yo no sé qué podría contestar.

 

El amor podría ser

esa persecución de sombras, aquella cabeza de mármol mutilada o aquel desierto donde

 

el temor a perderte

permanece oculto en la suciedad antigua de los días.

 

Yo, humildemente

te propongo una travesía: amanecer sin querer poseer el mundo y en la humedad de la noche saciar el deseo aplazado,

 

respirar la música del cielo constelado,

sentir el borbotar de la saliva en el miedo de la boca.

 

Si estuvieras de acuerdo

te enseñaría el secreto de la alquimia de los minerales para provocarte una mínima culpa en el inmaduro paisaje del corazón.

 

Sí, sí. Me gustaría

poder maravillarte los insomnios con el paciente crepúsculo de la edad, despertar fuera del cuerpo,

 

olvidar la mirada

sobre el pelo esmeralda de los ríos, beber el fulgor de los astros en el esplendor del alba,

 

nombrarte

para volver a empezar juntos por enésima vez la vida.

 

                                                               Johann R. Bach

 

24 sept 2014

¿Dónde están los dioses? ¿Qué piensan cuando te ven desolada?

¡Grita tu nombre al viento!

Mira el mar
ese inmenso depósito de vida.

Es como el fuego de la mañana,
la semilla del origen que se fija en tus ojos; no naciste señora: sólo te pertenece

el sueño que te alimenta y te borra.

Separada de los dioses
has preservado el gesto de la mirada que te legaron tus ancestros y te vence el azul del mar

en los pliegues de cada ola.

Con la mente has aprendido
a separar el trazo gris del presente y ahora el mañana te atormenta con desgracias que no han de suceder y, sin embargo,

tienes miedo de saber.

Reconoces que es necesario
que llegue ese instante ansiosamente esperado y luchas por el poder que te libre del don de los otros.

Eres mi amor el agua del placer
que se consume, la herida ensanchándose.

¡Grita tu nombre al viento!
Ofrece tus manos a la tierra que se encarna, como los labios desnudos donde arraiga el deseo,

la piel que necesitas
para que se queme tu cuerpo, el dolor que renace incesante.

¡Grita tu nombre al viento!
Que la caja de tu pecho se libre del mal que crece.

Cerca de ti,
en mitad del mar la luz empuja a todas las criaturas hacia un destino callado y paciente.

¿Quién ríe cuando lo has comprendido?

¿Dónde están los dioses?
¿Qué piensan cuando te ven desolada?

Cabizbaja,
ya libre de arrogancias que te cegaban, te sumerges en el olvido de todo aquello que te hizo desdichada, mientras

continúa germinando el mundo
y el llanto ¡Grita tu nombre al viento! Verás cómo de nuevo late tu corazón como la primera vez.

                                                       Johann R. Bach

Es el mundo nostálgico en el que los rastros de unas manos explican, frágiles, fragmentos de soledad.

LA NOSTALGIA DEL GRANADO

 

Moja la luz mediterránea

las diminutas hojas del granado; las blancas paredes se hunden ante su fuerza;

 

desnuda las ventanas de las casas,

quema las sombras y se esconde detrás de piedras y metales, abre los ojos impacientes,

 

las lágrimas fucsia

se abren paso a través de amarillas cortezas incapaces de contener la fuerza expansiva de los arilos.

 

En ellos los sueños se expanden

como la luz en el cielo rojizo del atardecer…, sangrando.

 

Es el mundo opaco

donde crece la nostalgia del granado; entre muros que se agrietan como sus frutos

 

mientras se desnuda el glorioso pasado.

 

Es el mundo nostálgico

en el que los rastros de unas manos explican, frágiles, fragmentos de soledad.

 

Imágines que empequeñecen el presente;

voces que retornan del fango de la memoria y alivian los síntomas de hernias umbilicales.

 

                                                             Johann R. Bach

el parque donde nos besamos tantas veces.

¡Ah! ¡El barrio con sus árboles
y su desgarradora música de jazz!
        
Nuestro mundo sigue al sol
en su viaje hacia el Ápex. Avanza en su movimiento hiperbólico a la vertiginosa velocidad de veintiún kilómetros por segundo.

Quiere llegar a tiempo
a ese lugar sagrado en el que han de coincidir el centro del tiempo con el Baricentro del Universo.

Para que nos entretengamos durante el viaje
hacia esas lucecitas de platino hemos de recrear un escenario adecuado a nuestro sueño;

un escenario
donde los ojos se reencuentran -una lengua de cielo nocturno- y también confluyen manchas blancas,

se apoyan las manos
en la corteza de los robles de una avenida cualquiera como la de Unten den Eichen de Berlín,

Los labios añoran aquella fuente
junto al monolito de la tercera Milla Prusiana donde nuestros padres nos llevaban los domingos.

¡Ah! ¡El barrio con sus árboles
y su desgarradora música de jazz!


Los pies vuelven hoy
a pisar las tablas de un escenario parecido a las calles donde cabía el mundo de nuestra infancia y

el parque donde nos besamos tantas veces.

El barrio es el escenario
de un sueño que agoniza, la piel que se estrella contra el secreto del tiempo que

nos ha de ayudar
durante nuestro viaje hacia el Ápex.

¡Ah! ¡El barrio con sus árboles
y su desgarradora música de jazz!      
                                                                            Johann R. Bach