1 feb 2013

CORRIENTE MARINA EN SÓLLER

CORRIENTE MARINA EN SÓLLER

 

¡Ah, insólita corriente del Mare Nostrum,

abrevadero  de Sóller! Presa o no presa de ese Lago de los Sueños, luz o no luz, la única compañera, inalcanzable, solitaria.

 

Única novia que arrastra tu barca,

 

aliento único

que te hace avanzar a barlovento, única fuente para nuestra ceguera. Espejismo o no espejismo, único faro entre las noches de todos los planetas de todos los espíritus,

 

único baño de alegría en la angustiosa tierra.

 

Lo único que te salva,

lo único que te queda mientras esperas el próximo verano. Esposa de los vacíos, amiga de los soñadores, te hace pensar que en pocos minutos puede paralizar la danza de Poseidón que

 

a quienes hiere convierte en náufragos

 

perdidos hacia la sombra,

hacia los abismos de los astros, el cementerio de los soles apagados.

 

Tú te sentías herida,

ellos, los pescadores beodos; bebías sorbos de luz y ellos jarras de vino; ellos trataban de olvidar y tú de alzar la vista hasta que en el horizonte apareciesen las escasas luces del pequeño puerto.

 

Cuánto dolor te cuesta saberte derribada,

haber perdido el sueño luminoso aparecido un día entre sus pobres manos.

 

¡Hermoso era tu mundo,

qué serenos tus viajes, qué felices tus llegadas a los mundos oscuros sabiendo que alguien te esperaba, qué alegría bailar entre aquellos muros!

 

¡Límites sin muros!

¡Qué delicada sonrisa

la que se desliza

por esa corriente!

 

Qué atinado su pulso,

qué natural su ritmo y tú su única piel.

 

                                                                                           Elisa R. Bach
                                                                                www.homeo-psycho.de

30 ene 2013

LA HORA MAS CORTA

LA HORA MÁS CORTA

Marta Guillamón se giró hacia ti

en mitad de La Rambla de Santa Mónica y te puso la mano en el hombro como para que te detuvieras –cosa que hiciste-, te miró con cierta ternura y te dijo:

mira a toda esa gente

que siguen un trayecto como si fueran hormigas que van y vienen; tienen prisa como si dentro de su pecho un reloj les devorara los suspiros:

ignoran que la hora más corta de todas

las que mueven el universo se abre paso entre sus labios como la almendra que brota de su reacia dureza: luchando a brazo partido contra su soledad.

Acostumbrada a sus brotes

de inteligencia pura, sabías que sus palabras se acercarían como en tantos y tantos minutos de lucidez a una verdad parcial y tomaste nota en tu memoria para dibujarlas más tarde sobre el papel cuadriculado de tu diario.

Viste, en efecto, en los ojos de los transeúntes

-muchos de ellos turistas-, cómo declinaba la esperanza, vena de una mañana fluvial en el gesto de todas aquellas personas que os rodeaban;

viste sus rostros atrapados

en las mallas de una espera que los corroía como un ácido. ¡Qué poco se les ayuda, qué mal se les reconforta!

El mar y su orilla

-tan cerca cómo están de ellos-, eso que no se ve, forman un todo sellado por millones de horas que yacen en el fondo del mismo pensamiento,

molde de una materia

de la que participan por igual el rumor de la desesperanza de los cardíacos y la certidumbre de la resurrección de los asmáticos.

Marta, una vez más, tenía razón:

la hora más corta se pasea entre los labios y la piel que los acoge.
Johann R. Bach

29 ene 2013

DE NOMBRE OROFERNES ACTUAL

DE NOMBRE OROFERNES ACTUAL

Este que aquí sobre el bieuro véis,

cuyo agraciado y fino rostro no sonríe aunque lo parezca, es Orofernes Actual, hijo del que fuera Conde de los Granados.

Cuando era niño aún,

del palacio paterno lo expulsaron. Lo enviaron a Roma su ciudad natal, para que allí creciese en el olvido entre gentes extrañas.

Sin temor, igual que un griego auténtico,

tuvo la plenitud del placer de la Noche Romana. Siempre en su corazón latino, más griego en los modales y en la lengua ceceante,

ornado de turquesas falsas,

como un helénico vestido, ungido con esencia de lavanda, entre la hermosa juventud de la Ciudad Eterna, el más bello era él, el del busto más perfecto.

Cuando los sublevados

limpiaron de pretendientes el camino hacia el trono y le hicieron rey, lanzóse sobre esta realeza para gozar de un modo nuevo cada día, reunir euros, dólares, oro, marfil y plata rapazmente

y contemplar envanecido

el orgullo de los elefantes yaciendo a sus pies. De la marcha del país o de su influencia sobre los negocios de sus familiares lo ignoraba todo.

Sus súbditos han comenzado

a explicar chistes públicamente que antaño estaban prohibidos so pena de ser acusados, los humoristas que así lo hicieran, del delito de Lesa Majestad.

Presionado por la prensa y sus ministros,

pidió perdón con la promesa de no volver a matar elefantes; abandonó por algún tiempo la embriaguez y la lascivia

y aún aturdido y con torpeza urdió

algunas intrigas, intentó vagos actos, concibió ciertos planes para salvar a sus familiares de las fauces de una Ciega Justicia.

No le quedó más remedio

que emprender la Senda de los Fracasos por la que a cada paso va dejando un lastre de miseria moral.

Algún poeta narrará en el futuro

los detalles de su aniquilación o quizá la historia lo desdeñe por insignificante.

Habrá que esperar

aún algún tiempo para conocer con exactitud la "crónica de un destino anunciado": quizá el mismo que su efigie en las monedas.

Sylvia M. Folch

27 ene 2013

REMEDIOS PARA LA TIMIDEZ. LA CHICA DE KIEFHOLZSTRASSE Cap. 52

                              Niña de Rembrandt

 

  • Insomnio en altitud
  • Timidez

                                          COCA C15

                                          PULSATILLA C15

 

No he dormido en toda la noche.

Escribo estas líneas desde el refugio de montaña denominado Jungfraujoch situado a 3.454 metros de altitud a punto de que mis compañeros comiencen el ascenso al Jungfrau. Yo no voy a subir. No me encuentro bien. Siento una especie de desvanecimiento similar al que sentí cuando me dieron el primer beso en los labios a los quince años.

 

Ya me encontraba mal

mientras subíamos con el tren cremallera (el Jungfraubahn); la vista se me nublaba por momentos y en la espalda notaba un roce extraño al apoyarme en el respaldo de mi asiento como si tuviera granos de arena rozándome; las piernas apenas me sostenían y por mis manos corría un hormigueo molesto.

 

Los amigos han intentado animarme

y han insistido lo indecible para que no desista de la excursión, pero no me han convencido: Me encuentro realmente mal y quisiera volver a mi estudio, donde estaría a salvo de las miradas de los demás: unos me miran con pena, otros se molestan por mi debilidad,... todos parecen desaprobar mi actitud. Eso me hace sentir aún peor.

 

Hace un momento Angelika

me ha dicho que ella tampoco subirá al pico más alto del macizo situado al sur del cantón de Berna y se va a quedar conmigo en el refugio. Me he ruborizado como cuando un chico te dice por primera vez que le gustas.

 

Siempre he sido tímida.

Ahora siento que la sangre se me agolpa en las mejillas con sólo notar que me miran y siento en el estómago una sensación de vacío que me hace imposible mantener la mirada alta. Con la cara encendida y aturdida sólo espero que se marchen todos porque me da la sensación que su presencia me da dolor de cabeza; la ansiedad se apodera de mí; la respiración es difícil y entrecortada. El reloj parece haberse detenido; avanza lentamente como si le faltara cuerda... y yo sigo escribiendo para olvidar que lo estoy pasando mal.
 
                                                                                                        Elisa R. Bach
                                                                                             www.homeo-psycho.de

25 ene 2013

LAS TARDES DE UN ALFÉREZ Original de Johann R. Bach Cap. 2

                        La  Rambla de Barcelona

 

               UN PAISAJE PARA CADA SOLEDAD  (Johann R. Bach)

 

Sabes que, a veces, el tierno amor

escoge sus lugares y cada pasión tiene un rincón, un modo diferente de abrazarse ante una pantalla de TV, o de apagar las luces.

 

Sabes que hay espacios declarados

de interés especial bastante más tarde de ser recorrido por tus pasos como gozoso paseo.

 

Sabes que hay el recuerdo de un beso

en cada portal y ascensores que hubieran deseado quedarse quietos, sin electricidad, observando la escena, miles de escaleras llenas de pequeños paréntesis en cada rellano.

 

Cada ilusión tiene formas distintas

de incendiar corazones o pronunciar los nombres al coger el teléfono.

 

Cada alma busca un atajo

para tapar su sombra, desnuda, con las sábanas cuando suena el despertador.

 

Hay una fecha en cada esquina,

junto a un árbol de cada calle, un rencor deseable, un arrepentimiento, a medias en el cuerpo.

 

Cada amor tiene números

o letras diferentes para escribir: "volveré a las 23.30 horas" como una invitación a una larga noche bajo la música de una lluvia torrencial.

 

Como el primer cigarrillo,

los primeros abrazos también escogieron su taberna y se ampararon en decorados públicos como Les Rambles de Barcelona o el Passeig des Born de Palma.

 

Así cada escena marginal

donde las fiestas juntan la soledad, la música y el deseo, se viste con sus mejores flores y galas, casi siempre precipitadamente,

 

con retraso, y no en la oscuridad,

sino en esas horas en que cada tiempo de dudas necesita un paisaje.

……………………………………………………………………………………………………………….

 

Cuando tuve un respiro en mi actividad

visité a los familiares que vivían en Palma. A los que residían en Menorca y en Ibiza no llegué a visitarlos nunca. Mi tía María hermana de mi padre estaba casada con un Teniente de la Guardia Civil que comenzó su carrera con el grado de Brigada gracias a que era practicante.

 

Durante un tiempo mi tío estuvo destinado en Badalona y más tarde en Manresa por lo que tuve algún roce con sus tres hijos  (primos hermanos míos).

 

Recuerdo que asistí siendo

aún un niño a la fiesta de la Patrona de la Guardia Civil en la casa cuartel de Badalona. Me asombró ver como simulaban que llevaban a hombros un cadáver: Sobre cuatro mosquetones atados dos a dos formaban la camilla que soportaba el monigote con el tricornio puesto.

 

Alberto era un hombre autoritario

de origen valenciano y en la familia se le tenía por una persona peligrosa. Se contaba de él que en cierta ocasión un perro le siguió ladrando mientras arrancaba su Iso (moto de la época). Sin pensarlo dos veces desenfundó su pistola reglamentaria y mató al can a balazos sin reparo alguno.

 

No admitía que se le llevara la contraria

y estaba convencido de que sólo él pensaba. Sin embargo, a mí siempre me trató bien y solía decir de mí –ya desde mi infancia- que yo era el aristócrata de la familia.

 

Cuando me vio en la puerta de su casa

con mi flamante traje de granito, la gorra de plato bien calada y mi estrella de alférez dijo simplemente que siempre había esperado ese momento. Era más teatral que simpático, pero no me era desagradable.

 

Eufórico, me invitó a comer

y durante toda la comida no paró de explicarme sus planes para jubilarse: se jubilaría con la paga de capitán y se trasladaría -con toda la familia por supuesto- a Castelló porque decía que era la provincia más barata en aquellos años.

 

Yo le escuchaba pacientemente,

con el interés propio de un sobrino, pero he de reconocer que años más tarde todos sus planes se llevaron a cabo. Mi primo Germán aún debe estar viviendo en Castelló de la Plana.

 

Carmen, era la mayor de los tres,

se había casado con un muchacho carpintero de Inca que era un trozo de pan, pero algún problema debía tener porque no tuvieron hijos, a pesar de que Carmen era una maníaca sexual. Sentada frente a mí miraba con insistencia mi región genital mientras tomábamos el café.

 

Recuerdo que todos los primos

teníamos a Carmen por una chica un poco retrasada pues le gustaba enseñarnos su espeso pubis y nos pedía que le pusiéramos allí la mano. No comprendíamos qué pretendía con ello, pero lo hacíamos. Luego nos lo contábamos unos a otros.

 

Miguel, el pequeño de los tres

era peluquero y tenía su propio establecimiento en Palma, pero su vida era muy irregular. No se casó nunca. Para él la vida se reducía a los fines de semana aunque él mismo nunca fue una persona divertida.

 

Los comentarios que crucé con él

se basaron durante toda la visita en presumir de tener una novia que su máximo "sex-appeal"(palabra en boga para describir el atractivo físico y sexual de una persona): era ser hija de un coronel y su virtud principal ser también peluquera. La verdad es que nunca llegué a conocerla para tener una opinión sobre ella.

 

Harina de otro costal era mi primo Germán

el más travieso de todos los familiares que llegué a conocer. En cierta ocasión cogió la Iso de su padre y bajó desde Manresa a Barcelona para visitarnos.

 

Estuvo comiendo con nosotros

y se mostró tan simpático como siempre. Mientras hablaba, como otras muchas veces dibujó, como ejercicio caligráfico, algunos signos matemáticos entre los que destacaban los sumatorios en su versión de integral.

 

Después de comer se marchó

despidiéndose de nosotros con toda normalidad. No había pasado ni media hora desde su partida cuando llegó mi tío Alberto enfurecido porque Germán le había cogido la moto. Se sentó con nosotros maldiciendo sus huesos.

 

De repente vio sobre la mesa

la hoja de papel sobre la que Germán había dibujado distraídamente sus garabatos. Aún más enfurecido nos decía repetidamente: ¿lo veis? ¿Cómo es posible que una persona que hace estos signos (de integrales) puede ser tan gamberro? Nosotros nos tronchábamos de risa.

 

En otra ocasión nos visitó

para informarnos de que iba a emprender un negocio de alfombras voladoras. Sí, sí, alfombras voladoras –repetía-, me voy a casar con una chica inglesa que se llama Wendy y volaremos todos los días. Lo de la Wendy era verdad. Se casó con ella.

 

No tuve nunca noticias

sobre aquel negocio de las alfombras voladoras, pero a través de mi hermano llegó hasta mí el rumor de que en el interior de los paquetes de alfombras volaban de un país a otro algunas mercancías "no oficiales".

 

Esa era la razón

por la que las alfombras olían a tabaco. Al enterarse mi tío Alberto de aquellas actividades "paralelas" de Germán, montó en cólera y pistola en mano amenazó a mi primo de ajusticiarlo con sus propias manos si no abandonaba aquel "negocio".

 

Evidentemente Germán cerró

el negocio de las alfombras y se dedicó a la hostelería. Estudió la carrera de Turismo -recién creada en aquellos años- y se colocó en la recepción de un hotel.

 

No duró mucho en su nueva profesión

pues se dedicaba a acosar sexualmente a las turistas y era despedido sistemáticamente al finalizar los contratos. Finalmente se dedicó, como comercial, a actividades inmobiliarias.

 

Mi abuelo por parte materna

nació en Valencia, pero al acabar el bachillerato toda la familia se trasladó a Barcelona. Estudió la rama de Puentes en la Escuela Náutica y consiguió su graduación cuando aún no había cumplido veinte años.

 

Inició inmediatamente los estudios de guardamarina;

estuvo viajando en el Juan Sebastián Elcano y adscrito en La Coruña y obtuvo el grado de álferez de fragata -su primera coca- a los veinticuatro años.

 

Fue destinado a Mahó, en Menorca,

y allí nacieron los hermanos mayores de mi madre: Josep Ferrán capitán de la Marina Mercante, hoy retirado de la base de Cartagena, Lluís cantor de ópera, Manuel -el Sabater- que siguió viviendo en Ferreríes y posteriormente se trasladó a Manacor; de él sólo sé que tuvo cinco hijas.

 

El resto de familiares

que sin duda moraban en gran número en las Islas me era desconocido.

 

Les Illes es sin duda un país

donde un catalán o un valenciano no necesitan aclimatarse. La temperatura, el paisaje, el color, la cordialidad de sus habitantes, el mismo idioma…

 

¡Es todo tan familiar!

 
Johann R. Bach

 

 

 

 

24 ene 2013

COMO LOS ÚLTIMOS SAMURAIS

COMO LOS ÚLTIMOS SAMURAIS

 

¡Ah, liberarse del uniforme!

Lo más grande en esta vida es tener una pareja en verano…

 

¿Cómo se puede renunciar

a vivir exaltado como un general rodeado de un cortejo de brazos y besos en una mañana de domingo?

 

¡Ser libre para jugar

con tus propios pensamientos ante una piel aturdida por el placer y nadar desnudo, sin amarras, harto de la retórica patriotera escrita por mentes enfermizas!

 

No hay fines de semana

para los soldados ahora que se esconden para poder dormir.

 

Las guerras braman,

la tierra se lame sus heridas y los bosques sufren incendios desconocidos hasta ahora: napalm, bombas de racimo, fósforo radiactivo.

 

Nada va a ser igual en los ojos

de los habitantes supervivientes de esas ciudades después de ser bombardeadas con el fuego del infierno.

 

La ética de los samuráis

desapareció con su orgullo y las reverencias hacia los poderosos es la única moneda que crece al lado del yen.

 

Sin embargo, en el país del sol naciente,

fresco y sonrosado se eleva el astro rey y avanza el mar en la lejanía azul correteando por sus canales,

 

avanza el viento sobre el pecho del mar

dirigiéndose a tierra, el gran viento constante del este o del sudeste, avanza ágilmente con las espumas blancas como la leche de las aguas.

 

Ese viento que ríe con risa de muchacha

es eso que, invisible, viene y canta, calienta y canta, acaricia y canta, que murmura en los arroyos y

 

cae en chaparrones sobre la tierra;

 

eso que reconocen los pájaros en los bosques,

en la mañana y en la tarde, y reconocen las arenas de la playa y las olas sibilantes y el estandarte que sostiene

 

las fibras que flamean

y flamean allá en lo alto.

 

¡Ah, liberarse del uniforme!

Lo más grande en esta vida es tener una pareja en verano… ¿Cómo se podría no comprender al samurái que olvido su espada en la arena de una playa mientras,

 

entre las últimas sombras de la noche,

fresco y sonrosado se elevaba el sol.

 

                                                                                 Johann R. Bach
                                                                         www.homeo-psycho.de

 

23 ene 2013

ENTRE OBRAS DE ARTE. (www.homeo-psycho.de)

          La Venus de Milo: Museo de El Louvre

 

ENTRE OBRAS DE ARTE

 

Tuve ocasión de observar

a Marta Guillamón cómo iba y venía airosamente lejana, entre inciertas imágenes inertes de antigua y cansada belleza en El Louvre ya oscuro,

 

cuando la luz del sol se solapaba

con el sonido del eco y resbalaba en los grandes ventanales; afuera lluevía chispeando y retumbaba el viento delicadamente.

 

Vi cómo sus ojos se elevaban

hacía la cúspide de la pirámide transparente como si en su imaginación el sol y las estrellas que flotan en el aire libre le pidieran entrar también en el museo.

 

Leí las palabras que escribió

en su cuaderno azul el de los poemas celestes:

 

"La tierra de forma de níspero

–según John Glenn el primer astronauta americano que orbitó sobre la tierra- y nosotros sobre ella, su rumbo, es sin duda grandioso,

 

no sé cuál sea,

sólo sé que es grandioso y que es felicidad, y que el designio que envuelve todas estas imágenes aquí no es una especulación".

 

"Según los astrónomos

este níspero cargado de obras de arte viaja hacia un punto en el firmamento denominado Ápex y este viaje mismo no es algo que pueda ser retrasado en una contingencia".

 

"Todos estos siglos de arte

viajan con sus reliquias hacia ese punto al cual se dirige el sol a una velocidad de vértigo -14 km por segundo-,

 

con todas estas joyas bien protegidas

por expertos paleólogos y sujetadas con nudos marinos como una delicada carga en las bodegas de un avión".

 

Tuve ocasión de observar

a Marta Guillamón cómo iba y venía en el incesante laberinto de los pasillos, entre inciertas imágenes inertes de antigua y cansada belleza en El Louvre ya oscuro.

 

                                                                                Leo P. Hermes
                                                                      www.homeo-psycho.de 
 

22 ene 2013

EL DESCUBRIMIENTO DE DESCARTES ( más poemas clicando en "Comentarios" en la web www.homeo-psycho.de)

                          EL DESCUBRIMIENTO DE DESCARTES

 

Aquella tarde, ¿recuerdas?

quise hacerte olvidar aquello que te hace sufrir. Olvida todo lo que no ha de pasar, saboreemos sólo los astros luminosos que atraviesan la pura claridad del cielo de una noche sin nubes; cómo la luna sube sobre el mar.

 

Sabemos muy bien:

que en la noche todo resplandece, que un destello se alza como una sombra blanca en el brillo mayor de la negrura. Aquella tarde quise que tomáramos sin reservas el camino de un mundo que en todo se asemeja a la luna.

 

Como el viento que sopla su secreto

volvería a enseñarte lo que es un paraíso, la calma en una habitación con un piano de testigo, el rumor de las hojas de los libros callados y hacerte conocer lo suave de tu aliento.

 

Enseñarte una cereza roja,

aquella misma, tan lejos de nosotros y a la vez tan bella, y recoger una violeta, aún joven, ya perdida que aprendes a encontrar en tu regazo.

 

Mira, mira la calle,

sus árboles y sus gatos, la espalda tierna del despreocupado aprendiz. ¿Son realidades o sólo dulces sueños?

 

Todo discurre,

amistoso y lento, en la lejanía. Y este llano corredor del Mediterráneo, tan suave que nos lleva: descansemos, soñemos que actuamos, consintamos que el alma, feliz nos sobrepasa, cansada de correr como en la infancia.

 

Parece que siempre debe ser así.

Cuando un lugar se aleja de nosotros, mira: todo espera, la clara oscuridad y la luz más honda se reparten sin distinción posible una cereza roja.

 

Una calma extendida

por un tiempo incontable ondea en el viento, tus ojos se llenan de perlas, y tus cabellos puros se mezclan con el mundo y todo es bueno: los soldados que van a la guerra, el azufre y humo de pólvora de dragones de cartón y hasta los poemas de un pobre escritor.

                                                                                              Elisa R. Bach

 

Si se piensa a fondo

y se capta el sentido de este poema se verá que es uno de los más sabios consejos de Descartes que entre otras cosas, al final de su vida dijo una cosa muy original:

 

"Toda mi vida

ha estado plagada de desgracias, la mayoría de las cuales no sucedieron nunca".

 

Con este pensamiento

que hice mío desde muy joven, con apenas veinticuatro años, he conseguido el primer premio en tres ferias de productos chacineros;

 

desde entonces la receto

en todas mis prescripciones junto a la advertencia de lo nocivo que es para la salud tomar lácteos, pescado y fruta, o ser vegetariano.

 

En Rusia al igual que en China y Canadá

tomaron buena nota de mi psicología nacida de mi amistad con Descartes y desde que descubrieron los maravillosos efectos de esa misteriosa frase la cosecha de trigo se ha multiplicado por diez y su precio por cinco.

 

Es una arma letal para los gusanos

-de dos o cien pies-. Sí, sí, no abráis tanto la boca porque de boca cerrada no salen moscas.

 

No fue Descartes

quien descubrió las fuentes del Nilo, pero fue el primero que dijo que quizá Cleopatra no fuera tan bella y sí más estúpida de lo que nos han contado:

 

"Yo dudo de mi inteligencia,

de que estoy vivo y puedo amar. Puedo dudar de todo, pero de lo que no puedo dudar es de que estoy dudando". (Descartes)

 

"El que pueda amar, que lo haga

sin entretenerse ante la duda, que rompa el nudo gordiano que atenaza la garganta frente a la abundante saliva que se abre paso junto a la lengua". (Johann R. Bach)

 

                                                                            Leo P. Hermes
                                                                www.homeo-psycho.de

 

 

21 ene 2013

TORMENTA EN CADAQUÉS (www.homeo-psycho.de)

TORMENTA EN CADAQUÉS

 

¿Recuerdas Marta

aquella tarde que la lluvia era tan intensa? 

 

No podíais salir de la escuela

y el maestro te pidió que distrajeras a los niños más pequeños. La tramontana hacía impracticables las calles.

 

Mirad los mapas

–comenzó Marta Guillamón tomando el aire de un gran orador-, mirad esos colores algunos de los cuales aún no conocéis su nombre:

 

El color pardo

es lo que os han enseñado a llamar marrón; se reserva para las montañas mientras que el azur no es el azul mal pronunciado, indica el mar;

 

el color sepia –inventado por un geógrafo triste-

sirve para indicar los caminos de tierra y el siena para las carreteras, pero vosotros aún sois muy pequeños para apreciar esas diferencias;

 

el amarillo quiere señalar los campos

como si en todos ellos se cultivara el trigo; ese verde pastel, distinto del verde lechuga, pretende recoger la idea de los valles por donde discurren los ríos;

 

el verde acelga

señala los bosques y el verde oliva se reserva para los jardines y parques de los pueblos;

 

las líneas negras

marcan el trayecto de los trenes; el rojo la frontera con Francia y las estaciones construidas cada seis kilómetros donde los pasajeros eligen entre ir a pie o en tren.

 

Otros colores son tan bonitos

que no los ponen en los mapas para impedir que los niños se distraigan en la clase.

 

Mis padres me han contado

que en los institutos hay mapas de los cielos con reflejos fucsia el color de las flores del granado;

 

el color plata se emplea en ellos

para simular los tenues hilos de luz de las estrellas y el magenta abunda entre los soles gigantes.

 

En esos mapas abunda

la mezcla del gris anaranjado para agrupar las estrellas en constelaciones que reciben nombres fantásticos: El Arquero, El Cangrejo, Osa Mayor, Orión, Musca, Nave de Argos…

 

Mirad: ha parado de llover.

El sol se abre paso entre las nubes y el arco iris quiere alegrar la tarde; entre sus colores se halla el violeta con sus bordes lilas y púrpuras muy abundante entre las flores; y, el añil el gran desconocido…

 

                                                                                       Elisa R. Bach
                                                                          www.homeo-psycho.de