11 abr 2012

EL EMPLEO DE LA MANZANILLA COMO MEDICINA

Capítulo 9. De "TUS MEDICINAS"           

LA  MANZANILLA   (Chamomilla)

 

Grito sobre el abismo

 

Ahora todo parece poco

pero atrás de mí hay un grito

-a veces resurge mientras duermo.

Es el grito de la geometría blanca

de la angustia y desesperación,

 

que produce astillas de cristal en mis ojos,

 

hielo que es agua en el alma

y agua que es luz ¡Arriba las estrellas!

Más arriba aún, pues su luz es eternidad,

que inunda mis dedos de tinta.

Ya no soy nada, es cierto,

 

pero soy más aún, ascua lineal

 

sobre la piel del mundo

dibujada al carboncillo.

Después de haber acariciado tu cuerpo

sólo el viento es cuerpo. Donde floto.

Al fin, estos sueños te han mordido

 

como mis dientes y el hielo de tu vientre

 

se ha descongelado expulsando el agua

donde la noche en triángulo comienza.

¿A quién mirarán tus pequeños pezones

en esta noche si todo quedó atrás

sin posibilidad de fumar las distancias

 

que hagan que mis gemidos

 

sean un perfecto cono en el cielo?

Creo que hay que alargar las sombras

y estirar las figuras en mi espejo cóncavo

y coser con arcos, ballestas, pájaros y agujas

los puntos cardinales; hay que bailar

 

con la infantería de las cigarras

 

y la artillería de las luciérnagas

con las pieles al aire solamente vestidas

con sollozos de cerezas

y aromas que se palpan con los dedos

para descubrir que no hay tiempo atrás,

 

ni tiempo después, cómo el electrón

 

vive su probabilidad y sólo siente sed.

Hay que ser hálito en el hálito,

álgebra de la gloria en el fracaso,

línea recta como trayectoria ideal

de una herida con hacha.

 

Hagamos pirámides

 

y adoremos a las estrellas.

Atrás de mí sólo hay un grito.

Después de mí vendrá otro grito,

otra gota de agua diluida en la nada;

yo soy ese dibujo al carboncillo,

 

sólo un grito sobre el abismo.               Elisa R. Bach

 

Yvette era una niña preciosa, morena, de ojos negros y mofletes rellenos y rosados. Era el gran regalo esperado por sus padres. Sólo presentaba un problema: no podía conciliar el sueño sino estaba en brazos de la madre. El padre observó que cuando viajaba en coche la niña dormía a pierna suelta. Por eso, cada noche, le daba un paseo en coche. De esa manera todos eran felices.

 

Cinco años más tarde llegó a la familia un precioso niño que al igual que muchos otros de pequeño era rubio y su aspecto era idéntico al de su hermana mayor. Alejandro era cariñoso y podríamos decir que completamente normal, pero sus sueños parecían agitados porque durmiendo, a menudo, lanzaba un grito. El padre descubrió que las noches que lo paseaba en coche su sueño era profundo y no profería grito alguno. ¿Qué remedio? Aplicó la misma terapia que a su hermana.

 

La madre Ángela jefa de enfermeras era una persona muy nerviosa y maniática de la limpieza. Tomaba café a todas horas y era hipersensible a cualquier clase de dolor, especialmente al dolor de muelas. Como características destacables, su paciente esposo, describió su forma de dormir y cómo conciliaba mejor el sueño: Dormía boca arriba y con las pierna abiertas; y, cuando usaba el secador de pelo se dormía profundamente. También tenía gran tendencia a los tacos y la blasfemia.

 

En cierta ocasión no pudo ir al trabajo aquejada de una fuerte tortícolis que se le agravó al tomar un analgésico de los muchos que estaba acostumbrada a tomar. El médico que acudió a su domicilio para atenderla sorprendentemente hizo que su esposo preparase una manzanilla y diluyendo una gota de la reputada infusión en un vaso de agua le introducía en la boca con una cucharilla pequeñas dosis de esa dilución. Ángela no tardó en salir de su estado de postración y volvió al trabajo en aquel mismo día.

………………………………………………………………………………………………………………………

Esas situaciones definen perfectamente a la gente que necesita Chamomilla 15 CH, pero a falta de esa medicina homeopática se puede diluir una gota de una infusión de manzanilla en un vaso de agua batirla fuertemente y tomarla a pequeños sorbos.

 

La lista de las cosas que puede curarse con un gota de camomilla es extensísima y aquí citamos sólo unas cuantas:

 

          Malos efectos del café.

          Histeria.

          Acidez

          Blefaroespasmo.

          Catarro.

          Dolor de cabeza.

          Ataques de desmayo.

          Gritos al despertar.

          Diarrea.

          Trastornos de la menstruación.

          Mastitis.

          Otalgia.

          Personas que han sido tratadas con narcóticos.

          Salivación nocturna.

          Enfermedades del útero.                                    Elisa R. Bach

10 abr 2012

POESÍA Y MÚSICA FRENTE AL MAR EN TORRE VALENTINA (COSTA BRAVA)

TORRE VALENTINA. (Für Alina de Arvo Pärt)

 

Esas notas de una música que resbala

como la respiración de las estatuas

junto a lágrimas sueltas,

-secadas con el dorso de la mano-

tienen detrás suyo números que

 

las transportan sobre figuras redondas.

 

Parecen versos que caen al alma

como a la hierba el rocío;

blancas y negras, como potencias de dos

luchan por llegar al centro del "tempo"

como en una partida de ajedrez:

 

sin fusas ni semicorcheas: sin prisa.

 

Für Alina (melancólica composición)

hecha con ojos fascinados

ante una escalera esculpida

en los acantilados de Torre Valentina

y que desciende hasta el mar

 

como la tristeza misma.

 

¡Escúchala! Es como esa escalera,

escarpada, que se detiene

entre las rocas para oír esas notas

que habitan en unas gotas de lluvia

al caer sobre un mar embravecido

 

buscando el reposo.

 

Esa música de Pärt

acaba perdiéndose en el vacio

como la palabra "esperanza",

apenas descifrable, escrita

sobre nuestra espalda al nacer y

 

aprendida en un desayuno lejano.

 

Es como una música

casi desconocida y difícil de oír

sin tragar saliva. Es la esperanza

-un ritmo- como una extraña taza

que debe portar cada uno, en la mano,

 

sin saber cuándo beber su contenido

                                       Elisa R. Bach

9 abr 2012

Poema 85.12 (del MANUAL DE LA SOLEDAD)

A LA VUELTA DE LAS VACACIONES DE PASCUA

 

Entrar en Barcelona, por la Av. Meridiana,

con el coche en silencio,

cada cual en sus pensamientos,

mientras los ojos desplazan su desgana

sobre fachadas y carteles y sólo el balbuceo

 

de la radio aventura algo semejante

                                              a una bella música.

 

Ambos estáis ya en otro lugar,

otra Pascua, lo que vivisteis quedó atrás

y es un bagaje levemente incómodo

que va de mano en mano

a la luz vidriosa de los semáforos.

 

La tarde que declina,

 

el coche suturando las calles, los chicos duermen,

las frases que se dicen por decir

y son como la máscara del silencio,

su pequeño altavoz. Allí seguís, horas después,

en casa, junto al olor de ropas oreadas,

 

el tacto de unas llaves en los bolsillos.

 

Cuando la complacencia es una forma

                                                        de la inercia.

Cuando el cansancio

tiene la forma de la complacencia.

Cuando juntas las soledades se dan la mano,

Cuando el llegar no importa

 

sólo la inercia del llegar, su expectativa.

 

En silencio pensarás

en cómo vivirás la primavera,

cuando el cuerpo ya no rehuya las calles,

y la mente las busque con alivio,

feliz de haber dejado atrás

 

el embotamiento de Platja d'Aro.

 

Ha llegado el tiempo

en que las ideas se estiran

y prosperan, el sol aún no las oprime,

hay como una amplitud en el aire

que soporta incluso las contracciones de

                                                        temperatura.

 

Más todavía si el cielo, a media tarde,

                                            aparece despejado:

 

un azul denso, impenetrable,

reverso del negro casi gótico que viene a sucederle.

Cuerpo y mente prefieren estaciones distintas, sí.

Y uno debe aprovechar la fuerza que le es dada,

venga de donde venga. La primavera es quizá

 

el espacio para el juego del pensamiento.

                                          Elisa R. Bach

 

8 abr 2012

LA MERKEL TAMBIÉN RECORTA... SUS VESTIDOS... Y SE PONE SEXI



 
 
 
 
 

 
 
 
 
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6 abr 2012

SIETE COPAS DE AMARGO VINO

SIETE COPAS DE AMARGO VINO

Fue bastante después del vino nuevo…
La primavera.
Habías tejido ya el mimbre
en torno a las botellas, y, la serpiente,
no encima de la piedra,

sino bajo un techo de madera

yacía sobre el vientre
cubriéndose con su dorso.
"La belleza destruye el amor,
el amor la belleza" te dijo.
Y del mismo modo que antaño

se sacrificaba a las diosas de aquí y allá

un número impar de víctimas,
tú pensabas entonces
nada más en ti misma,
imaginando con indiferencia la eternidad
sin inmortalidad… Eras tan hermosa que

si alguien me hubiera preguntado

por donde había ido contigo, no hubiera,
sin duda, hablado de paisajes (a no ser que
sintiera la impotencia de las palabras y que
sólo hiciera posible deletrear el silencio:
la lluvia que cae en los exilios).

Eras tan hermosa que quise vivir de nuevo,

pero de un modo distinto. Eras tan hermosa
que en el fondo de mi delirante amor
me esperaba todavía íntegra toda la locura.
Me esperaban destinos
amargos y titubeantes como un trapecio
 
donde lo que carece de temblor no es sólido;

amores en los que el mundo no te basta,
pues les falta algún pequeño y penúltimo paso;
placeres en los que te castigas por el arte,
pues el arte, sin llegar a ser un crimen, es pecado;
momentos de mutismo en que la boca de la mujer

hace pensar que el pudor es sólo cuestión de sexo;

noches de cabellos teñidos por un meteoro
donde es el diablo quien hace la raya;
mañanas frías en las que estrangularías palomas
y te calentarías con sus alas;
momentos de gravedad en los que sientes que

has caído ya entre los que caen; y, silencios que
                                          sólo tú debes expresarlos.

                                                           Elisa R. Bach


4 abr 2012

CAFÉ EN EL BAR CANIGÓ Y MEDICINAS EN LA FARMACIA VALENTINES

Una Ciega y sus Damas en Gracia

 

Si pudieras abrirías los ojos,

te mirarías en el espejo,

iluminado con muchas velas encendidas;

te preguntarías asombrada:

¿Quién es esa mujer

 

que yace desnuda y gozosa

 

a los pies de la alfombra?

¿A quién pertenece

esa juvenil cabellera pelirroja

orlada con dos guirnaldas

y brazaletes sujetando

 

azucenas de cinco pétalos?

 

¿Qué hace esa boca

que se acerca a su ombligo?

¿Qué siente ese vientre

al notar el cosquilleo

de esa lengua rosada?

 

¿Quién es esa mujer

 

-te preguntarías asombrada-

que encuentra belleza

en mi ruda anatomía?

¿Quién es esa otra mujer

que goza concentrada

 

de la escena con aire distraído?

 

Y, en este barrio lleno de luz

¿de quién es el tiempo

que se afana en amar

hasta la última esquina

de su pleno esfuerzo

 

¿Es de esa mujer de cansada belleza

 

de sienes llenas de ceniza

que pasea por la calle Verdi asida a mi brazo,

que compra, a veces, medicinas homeopáticas

en la farmacia Valentines (antes V. Nart)

y recoge el diario encargado,

 

casi todos los días incluidos los domingos?

 

Es lo de siempre

ante las cosas sencillas

como tomar un café en la terraza

del Bar Canigó de la plaça de La Revolució:

¡qué difícil es tatuar palabras en la diana!

 

Llegado el caso muchas Damas lo hacen

                                               Elisa R. Bach

3 abr 2012

HIPOPHISIS 7 CH: LA MEDICINA PARA PROLONGAR LA JUVENTUD

TUS MEDICINAS. HIPOPHISIS 7 CH

HIPOPHISIS 7 CH: LA MEDICINA PARA PROLONGAR LA JUVENTUD

JOVEN HIPOFISIS

 

Con lágrimas en los ojos,

ves la oscuridad

arrastrando el viento malva,

las últimas nubes y el ávido trino

de las golondrinas 

 

como un desesperado grito.

 

Tanto como las apreciabas,

ahora las noches te espantan.

Quizás si no estuvieras sola, agradecerías

el frío insomnio, y el remordimiento gris

todavía te haría compañía,

 

con su gusto de labios enfermizos.

 

Pero las horas negras

te obligan a una sorda velada,

mientras la vida duerme a tu lado,

desnuda, caliente, rebelde

como una mujer

 

con un alma que nunca será vieja.

 

Contienes la respiración para oírla

gemir, y, quisieras abrazarla

y piensas que ella abraza

a un espectro lejano.

Cada vez más sangrante,

 

como si masticaras vidrio,

 

imitas la voz de las noches:

ya sabes lo que sería estar muerta,

que te abrazasen

y estuvieras siempre lejos

mientras una Marcha Fúnebre de Chopin

 

impregnara todo el aire de tus pulmones.

 

Es en esos momentos

que te escondes en lugares oscuros

y dulces como las rosas del jazz

cortadas con las teclas del piano

y esperas a que se encienda el día azul

 

y se expanda otra música hecha a tu medida.

                                         Elisa R. Bach

LA MEDICINA DE LA JUVENTUD: HIPOPHISIS 7 CH (o HYPOPHYSIS 7 CH).

HIPOPHISIS 7 CH. LA MEDICINA PARA PROLONGAR LA JUVENTUD

1 abr 2012

EL MISTERIO DE LAS PERSONAS QUE NO ENVEJECEN A PESAR DE LOS AÑOS

JOVEN HIPOFISIS

 

Con lágrimas en los ojos,

ves la oscuridad

arrastrando el viento malva,

las últimas nubes y el ávido trino

de las golondrinas 

 

como un desesperado grito.

 

Tanto como las apreciabas,

ahora las noches te espantan.

Quizás si no estuvieras sola, agradecerías

el frío insomnio, y el remordimiento gris

todavía te haría compañía,

 

con su gusto de labios enfermizos.

 

Pero las horas negras

te obligan a una sorda velada,

mientras la vida duerme a tu lado,

desnuda, caliente, rebelde

como una mujer

 

con un alma que nunca será vieja.

 

Contienes la respiración para oírla

gemir, y, quisieras abrazarla

y piensas que ella abraza

a un espectro lejano.

Cada vez más sangrante,

 

como si masticaras vidrio,

 

imitas la voz de las noches:

ya sabes lo que sería estar muerta,

que te abrazasen

y estuvieras siempre lejos

mientras una Marcha Fúnebre de Chopin

 

impregnara todo el aire de tus pulmones.

 

Es en esos momentos

que te escondes en lugares oscuros

y dulces como las rosas del jazz

cortadas con las teclas del piano

y esperas a que se encienda el día azul

 

y se expanda otra música hecha a tu medida.

                                         Elisa R. Bach

30 mar 2012

Poema 61.12 "Entre dos mundos"

ENTRE DOS MUNDOS

 

Vienes de un mundo

de mortal memoria

y vas a otro –dicen-

de inmortal olvido.

Entre los dos –el germánico y el latino-

 

no sabes en cuál vives

 

ni quién eres tú misma.

De las cosas que son inolvidables

y que siempre se olvidan,

y que, por olvidarlas, las sientes

para siempre perdidas:

 

de tu llanto de ayer,

 

de la mirada

de tus ojos con luz y sonrisa,

del temblor de tu alma en tu silencio,

me acuerdo todavía.

Pero poco a poco la luz

 

de tu mirada

se apaga en mi recuerdo,

al mismo tiempo lento

como que se apaga un día de febrero;

se diría que la noche no llega,

 

se diría que tus ojos de té

 

en la penumbra se iluminan

como una nube oscura que

esconde su alborada al poniente,

escondiendo la claridad que huía;

como una cadenciosa y triste

 

Marcha Fúnebre de Chopin,

 

sombría prolongación sonora

de música callada.

Todo lo que sé del abandono

es que es el acabóse de la alegría.

Como una noche oscura para el alma

 

a la que ha separado de sí misma.

 

Me gustaría pensarte

sola y a solas contigo

con tus soledades sentidas

como si no fueran tuyas,

ni fueses tú quien las tiene;

 

si aún el olvido no te ha vencido.

                            Elisa R. Bach

Poema 61.12 "Entre dos mundos"

Pensado para aquellos que pertenecen a dos culturas y sufren las incompresiones de una y otra. Elisa R. Bach

29 mar 2012

PULSATILLA: LA FLOR DE LOS VIENTOS

Anémona Pulsatilla

 

Paciente muy paciente y amorosa

de carácter dulce y manos rosadas,

de sus ojos simétricos parecidos

a los de una egipcia Diosa del Amor

se descuelgan fácilmente las lágrimas

 

cuando una nube cubre el sol

 

y en su radiografía se observan

sombras de antigua soledad.

La frialdad de las pinzas Kocher

envidia la de unas manos

que sin duda algún día

 

fueron al encuentro de otras ardientes.

 

Desde un cuello ligeramente largo,

resbala una catarata de finos cabellos

laberinto de brillante maleza,

en el que se percibe una mancha escarlata

-denominada popularmente deseo-

 

producida por el falaz incendio

 

de una boca que sin duda

algún día fue al encuentro de la suya.

A la altura de su máximo perímetro

dos fuentes de horas estelares

se niegan a olvidar sus abriles.

 

En el resto de su pecho

 

se transparenta el esqueleto doblado

de una estrella fugaz

y como en un ganglio calcinado

se guarda una fósil respiración

de otro ardiente pecho que sin duda

 

algún día descansó en el suyo.

 

Más abajo, en la zona del hipogastrio,

media luna de hierba,

pradera de reposo de centauros,

se aprecia un desprendimiento de sombras;

reinos que nunca pudieron amanecer.

 

En sus carnosos labios

se acumula la tensión

el placer y el dolor

a pesar de ser hipotensa

Ese cuerpo de diosa egipcia sin duda

 

algún día fue en busca del Centauro Quirón.

                                              Elisa R. Bach

26 mar 2012

Cap. 8 de "TUS MEDICINAS" Las propiedades curativas del ajo (Allium sativum 4 CH)

EL AJO

Cap. 8 de "TUS MEDICINAS" Las propiedades curativas del ajo

Capítulo 8.                EL AJO         (Allium sativum)

 

El exilio de mi aliento

 

No hace mucho dejé al silencio

apacentar tu espalda

en esta tregua cálida

a la voz predilecta y, que como buey,

recorrió con yugos de ternura

 

todo presentimiento y todo olvido claro.

 

Más tarde soñé lechuzas

amainando tus ojos,

amainando tus besos,

zahoríes de la piel

que se agazapaba en fuego.

 

Soñé lechuzas amainando la lluvia,

 

su temblor entreabierto de cascada,

su cansancio de lengua dolida

en el que todo habitaba,

en el que moriré amortajado

como un arpón

 

que se viste de ballena…

 

Cuando me desperté grité

fronteras a los versos.

Y es que entre tus ojos y la vida

queda una sombra nueva,

que fabrica una cuna

 

en el recreo de los carpinteros.

 

Es tan sólo la mar

quien puede remediar

un cielo infértil,

es tan sólo tu boca quien me alivia

la parcela de sombras y naufragio

 

que gangrena el exilio de mi aliento.            Elisa R. Bach

 

En aquella tarde de un domingo soleado, recuerdo que estábamos aún en la penumbra que nos procuraba el tener las persianas bajadas. En la mesa todavía se alzaba la enorme jarra de agua sobre un mantel a cuadros rojiblancos; la quietud era la forma habitual de combatir el calor y la conversación algo animada de mis hermanos llenaba los huecos del silencio de mis padres.

 

De repente todo pareció explotar: la vecina que gritaba angustiada pidiendo auxilio para su marido. Atravesó la cortina de tiras de caña y penetró en el comedor. Pilar, la mujer del carnicero, era como de la familia. Mi padre la siguió atravesando la calle. Subió por la estrecha escalera siguiendo a Pilar y yo, curiosa, no me quería perder el acontecimiento. En el Cadaqués de aquellos tiempos pasaban tan pocas cosas que aquello prometía ser algo digno de comentar.

 

En el comedor estaba el Sr. Durán, tumbado en el sofá, jadeante y sudoroso. Su cara de un rojo casi violeta no presagiaba nada bueno, sus labios hinchados babeaban impregnando la estancia de un olor acre que yo desconocía. Mi padre le preguntó a Pilar qué había pasado. Pues que se había comido, haciendo una apuesta, cincuenta costillas de cordero. Sin perder tiempo mi padre empezó a triturar en un mortero un diente de ajo troceado con azúcar. Repitió la operación cuatro veces. Luego procedió a meter en la boca del Sr. Durán aquel polvo parecido al azúcar glas con la punta de un cuchillo a pequeñas dosis.

 

A los veinte minutos el moribundo carnicero aliviado se incorporó y mi padre con la autoridad de un médico de su época le dijo lacónicamente: "La próxima vez que comas carne que sea acompañándola de alioli". El exceso de toxinas de la carne se le había subido a la cabeza amenazando un coma.

 

Con sólo seis años había recibido mi primera lección de medicina.

 

El ajo como medicina es más eficaz en personas carnívora que en vegetarianos. El ajo también se adapta más, como paliativo de muchos transtornos, a personas dispuestas a excederse en la mesa, con musculatura fuerte aunque ocasionalmente también le va bien a algunas personas obesas y fofas. Pero realmente el ajo es la medicina de personas más bien gourmets que glotones.

 

Las personas que necesitan ajo para reequilibrar sus excesos dietéticos son ansiosos e impacientes, con miedo a no recuperarse y se niega a tomar medicinas (aunque sean homeopáticas o fitoterápicas).

 

Con el ajo triturado y en mínimas dosis se pueden curar:

 

·         Dispepsia crónica en personas robustas, de edad

·         Catarro crónico bronquial con expectoración profusa mucosa.

·         Asma periódico.

·         Disnea permanente.

·         Reumatismo de la cadera.

·         Hinchazón de las mamas después del destete.

·         Mejora la diabetes mellitus.

·         Elimina los vermes.

·         Tos que da un aliento muy fétido.

·         Vértigo por mirar mucho tiempo un objeto (empeora al leer).

·         Dolores en el rostro.

·         Somnolencia después de alimentos

 

25 mar 2012

Fwd: Rv: Francesc Estival ha compartido un álbum contigo

TRADUCCIÓN DE LEO P. HERMES
 
Un húmedo viaje
 
En el actual estado de cosas (a finales de marzo de 2012, y con la lluvia que ha caído) la sensación es la de haber recibido una invitación, casi con obligación, a realizar un viaje al interior de una lágrima.
 
Esa úmeda ruta pasa por lugares que antes eran verde praderas donde habitaban nuestros derechos; ahora son campos yermos donde los caminos se han curvado, retorcido o han desaprecido. Sin embargo, todo pasa como si los que han provocado el problema quisieran rectificar, por lo menos en parte, ... por tanto .... quizá .... ¿no deberíamos preocuparnoooooooooos?
 
Os invito a salir de la empapada impresión del momento, para dar un seco y plácido paseo entre las formas y colores que he encontrado en el entorno del pequeño parque del Turó o Turò Parc y la Plça Francesc Macià de Barcelona 

---------- Forwarded message ----------
From: FRANCESC ESTIVAL <estivilar@yahoo.es>
Date: 2012/3/25
Subject: Rv: Francesc Estival ha compartido un álbum contigo
To: Vilardell Francesc Estival <estivilar@hotmail.com>


Un humitós viatge   
En la situació actual (març de 2012), la sensació és d'estar convidat, per obligació, a fer un viatge per dins d'una llàgrima.
La humitosa ruta passa per on abans eren verdes praderies i habitaven els nostres drets; ara són camps erms on tot estar torçat, cargolat o ha desaparegut. Sembla que els mateixos que han provocat el problema el solucionaran.... per tant.... potser no cal preocupar-seeeee?.
Et convido a sortir de la xopa impressió del moment, per donar un sec i plàcid tom per entre les formes i colors que he trobat en la Plaça Francesc Macià i el Turó Parc.
Francesc Estival    

----- Mensaje reenviado -----
De: Francesc Estival <estivilar@gmail.com>
Para: estivilar@yahoo.es
Enviado: Domingo 25 de marzo de 2012 17:14
Asunto: Francesc Estival ha compartido un álbum contigo
Francesc Estival te ha invitado a ver una fotografía de su álbum de fotos: Plaça Francesc Macià i Turó Parc (Barcelona) 26-03-2012
Plaça Francesc Macià i Turó Parc (Barcelona) 26-03-2012
25/03/2012 de Francesc Estival
Si tienes problemas para ver este correo electrónico, copia y pega lo siguiente en tu navegador: https://picasaweb.google.com/lh/sredir?uname=estivilar&target=ALBUM&id=5723852443245397057&authkey=Gv1sRgCIOeisTtqeHsjgE&feat=email