Deseo felicitar a todo el equipo de homeo-psycho por el excelente trabajo que ha realizado a lo largo de estos 20 meses pues no ha fallado ni una sola semana, siempre con puntualidad y con labor de auténticos profesionales. Yo estoy "enganchada" desde octubre del 2009 y todos los domingos he acudido, también regularmente, a mi cita con "La chica de Kiefholsztrasse". La idea de publicar un capitulo semanal me parece genial y, por supuesto, prometo mi asidua visita a "Niños a la deriva". Gracias.
La novela que termina esta semana la entiendo como un homenaje a la homeopatía y a la ciudad de Berlín. Con sus poéticos capítulos, me he sentido inmersa en ambientes de la capital alemana que yo desconocía: Dammweg, Treptower Park, Kreuzberg, Kiefholztrasse, Friedenau, Elsenstrasse, Akazienstrasse,..., la terraza del Destille, El Chaplin, El Santos, Tapas 6...Me vienen a la memoria personajes inolvidables: Niko, Jens el relojero, Jens el cocinero, Frau Nimer... La Chica de Kiefhoztrasse tiene textos de todo tipo: divertidos, tristes, eróticos, tiernos, apasionados...¡ la vida misma !, muchos de ellos me han emocionado.
Soy de ciencias y me hace mucha ilusión ese enlace covalente poesía-ciencia que va a estar presente en "Niños a la deriva". Seguiré pendiente del capítulo semanal.
Agradezco al equipo de homeo-psycho toda la información sobre homeopatía que generosamente ha aportado con la publicación de esta amena y original novela. Cuando empecé a leer "La Chica de Kiefholztrasse" no tenía ni idea de este método de terapia ; a través de las magníficas lecciones de Elisa, he descubierto lo que considero una práctica completa e ideal de la medicina.... Una profesora de matemáticas.